CRIMINAL

El pibe que mató a su mamá argentina en Inglaterra fue condenado: la cruda descripción de su macabro plan homicida

Nicholas Prosper asesinó a Juliana Falcón y a sus hermanos Kyle y Giselle, de 16 y 13 años, pero también tenía planeado un tiroteo escolar y suicidarse. La Justicia inglesa lo declaró culpable de los crímenes.

Un tribunal británico sentenció a cadena perpetua a Nicholas Prosper, el joven de 18 años que en septiembre de 2024 asesinó a su madre, una mujer argentina, y a sus dos hermanos en la ciudad de Luton, Inglaterra. Deberá cumplir un mínimo de 49 años en la cárcel antes de poder pedir la libertad condicional.

El brutal ataque ocurrió en la madrugada del 13 de septiembre, cuando vecinos alertaron a la policía tras escuchar gritos y disparos. Al llegar al domicilio, los agentes encontraron los cuerpos de Juliana Falcón, de 48, y de sus hijos Kyle, de 16 años, y Giselle, de 13.

 

Prosper fue detenido a unos 600 metros de la escena del crimen, con el arma homicida en su poder: una escopeta de doble cañón que había conseguido con una identificación falsa.

Durante el juicio, el juez del Tribunal de la Corona de Luton fue contundente al describir la mentalidad del asesino: “Su ambición era la notoriedad, quería ser conocido póstumamente como el tirador escolar más famoso del mundo del siglo XXI.

 

Nicholas Prosper también asesino a sus hermanos Kyle y Giselle, de 16 y 13 años (Archivo).
Nicholas Prosper también asesino a sus hermanos Kyle y Giselle, de 16 y 13 años (Archivo).

Prosper se declaró culpable de los tres homicidios y de haber adquirido el arma con documentos falsos. Así, la Justicia lo sentenció a cadena perpetua, con la obligación de pasar al menos 49 años en la cárcel antes de poder solicitar el beneficio de libertad condicional.

El plan macabro del asesino: buscaba cometer una masacre y suicidarse

La investigación reveló detalles escalofriantes sobre los crímenes y los planes que tenía Nicholas Prosper. Antes del ataque, había grabado un video que subió a la plataforma Mega, en el que afirmaba haber sido “elegido” para una misión y aseguraba: “Me dejo guiar como los cristianos se dejan guiar por Jesucristo”.

Además, en su habitación encontraron escritos en los que detallaba su intención de llevar a cabo una masacre en su vieja escuela primaria, el St Joseph’s Catholic Primary School. Su objetivo era asesinar a 30 alumnos y dos docentes antes de quitarse la vida, con la intención de superar el número de víctimas del tiroteo de Sandy Hook, que ocurrió en Estados Unidos en 2012.

Nicholas Prosper tenía la intención de llevar la escopeta a su vieja escuela y cometer un tiroteo (Imagen: Policía de Bedfordshire).
Nicholas Prosper tenía la intención de llevar la escopeta a su vieja escuela y cometer un tiroteo (Imagen: Policía de Bedfordshire).

Las búsquedas que había realizado en Internet antes del crimen fueron clave en la investigación: investigó sobre tiroteos masivos, heridas de escopeta y hasta necrofilia.

Apasionada por el arte y solidaria: quién era Juliana Falcón, la argentina asesinada por su hijo en Inglaterra

Juliana Falcón nació el 4 de junio de 1976 en Mar del Plata, donde pasó su infancia y e hizo sus primeros años en la escuela primaria N°18, ubicada en pleno centro de la ciudad. Desde chica sintió una fuerte conexión con el arte, lo que la llevó a estudiar en el Instituto Polivalente de Arte, a solo unas cuadras del mar.

A los 20, con el secundario terminado y un buen manejo del inglés, decidió dejar Argentina en busca de nuevas oportunidades. Se instaló en Inglaterra, donde se adaptó rápidamente a la vida británica. Fue en Luton donde conoció a Ray Prosper, con quien se casó y formó una familia en 2003 con el nacimiento de su primer hijo.

Juliana era conocida como “Julie” y se había ganado el cariño de sus vecinos por su participación en actividades benéficas. Siempre dispuesta a ayudar, colaboraba con distintas organizaciones locales, razón por la cual era respetada en su entorno.

 

Nicholas Prosper tiene 18 años y fue condenado a cadena perpetua: tendrá que pasar 49 años en la cárcel antes de pedir libertad condicional (Imagen: Archivo).
Nicholas Prosper tiene 18 años y fue condenado a cadena perpetua: tendrá que pasar 49 años en la cárcel antes de pedir libertad condicional (Imagen: Archivo).

El destino le jugó una trágica pasada: el hijo que crió y vio crecer terminó siendo su asesino. Su único hijo sobreviviente, el mayor de todos, se salvó del horror porque en ese momento no vivía en la casa familiar por sus estudios universitarios.

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