El pueblo argentino no quiere guerra: el 64,5% prefiere la neutralidad en el conflicto entre EE.UU. e Irán
Seis de cada diez ciudadanos rechazan el alineamiento bélico de la Casa Rosada con Washington. Además, el 66,3% de la población se manifiesta en desacuerdo con la frase de Javier Milei que define a Irán como "un enemigo" en una guerra abierta.
Mientras el Gobierno de Javier Milei consolida un giro estratégico hacia una alianza irrestricta con la Casa Blanca y Donald Trump, la opinión pública argentina muestra una tendencia opuesta en términos de acción diplomática. Según el último informe de la consultora TresPuntoZero de marzo de 2026, la postura mayoritaria de la sociedad frente a la tensión entre Estados Unidos e Irán es la prescindencia.
La demanda de neutralidad
Ante la consulta directa sobre qué posición debería adoptar el país, el sentimiento de neutralidad es abrumador. Un 64,5% de los encuestados sostiene que Argentina no debería apoyar a ninguno de los dos bandos, una cifra que triplica al 25,3% que avalaría un respaldo explícito a Washington.
Esta distancia no se debe a una simpatía por el régimen iraní -cuyo apoyo es apenas del 3,2%- sino a una percepción de los riesgos y la soberanía. De hecho, al analizar cómo definen los argentinos el conflicto, el 53% lo encuadra como "una agresión que viola la soberanía de un país y los derechos humanos", frente a un 29% que lo ve como una "acción legítima para liberar a un pueblo".
El límite al discurso presidencial
Uno de los puntos más críticos del sondeo es la reacción a la retórica oficial. Al ser consultados por la frase de Javier Milei: "Irán es nuestro enemigo y vamos a ganar la guerra", el rechazo es mayoritario. El 66,3% de los argentinos se manifiesta en desacuerdo con esa sentencia, evidenciando que el tono beligerante del Ejecutivo no logra permear en el humor social.
Incluso ante la posibilidad de una intervención militar de EE.UU., el 60,8% de la población se muestra en contra, una postura que se mantiene sólida incluso en sectores que se sienten culturalmente más cercanos a los Estados Unidos. Aunque un 28,2% declara sentir mayor afinidad con el país norteamericano que con Irán (18,2%), el sentimiento dominante sigue siendo la desafección: casi la mitad de los consultados (48,4%) afirma no sentirse cercano a ninguno de los dos.
Una sociedad en modo cautela
El diagnóstico sugiere que la ciudadanía, marcada por una crisis económica interna y la memoria histórica de atentados en suelo propio, prefiere evitar que el país quede atrapado en disputas de potencias extranjeras.
Este escenario plantea un desafío para la comunicación oficial. Mientras el Ejecutivo avanza en acuerdos de seguridad e inversión, la sociedad marca un límite claro en el plano bélico. La preservación de una distancia prudencial aparece como el sentimiento dominante, dejando a la diplomacia argentina en una posición donde el entusiasmo gubernamental por el alineamiento no encuentra un correlato directo en el consenso social mayoritario.

