MEDIO ORIENTE

Estados Unidos da por finalizada la fase militar contra Irán, pero advirtió una "respuesta letal" ante agresiones

El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció ante el Congreso el fin de la operación "Furia Épica". La nueva estrategia prioriza la seguridad en el estrecho de Ormuz y la vía diplomática

En un giro estratégico para la estabilidad de la región, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este martes el cierre de la etapa de operaciones militares directas contra Irán.

Según informó el funcionario, la Casa Blanca ha pasado a una fase centrada en la seguridad marítima y la presión diplomática.

Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos.
Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos.

"La operación Furia Épica ya terminó... hemos concluido con esa etapa", declaró Rubio tras presentar la notificación formal ante el Congreso. 

Del combate a la custodia del Estrecho 

El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que los objetivos tácticos fueron cumplidos y que la administración del presidente busca ahora una salida negociada: "Preferimos el camino de la paz; el presidente quiere un acuerdo".

El nuevo eje de acción se articula a través del denominado "Proyecto Libertad", un esquema que combina el despliegue del Comando Central (CENTCOM) con gestiones diplomáticas de alto nivel.

La prioridad absoluta, según Rubio, es garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, un corredor vital por el que circula casi el 25% del comercio mundial de petróleo.

Pese al tono aperturista, el secretario de Estado mantuvo una advertencia rigurosa sobre las reglas de empeñamiento: "Si no nos disparan, no disparamos. Pero si somos atacados, responderemos con eficacia letal".

Despliegue de fuerza y antecedentes de hostilidad 

Para sostener esta nueva fase de vigilancia, el Pentágono mantiene una presencia masiva en la zona que incluye: 15.000 efectivos desplegados en la región, destructores con misiles guiados patrullando el corredor, y una flota de más de cien aeronaves de combate y reconocimiento.

Rubio justificó la contundencia de estas medidas al confirmar que las fuerzas estadounidenses destruyeron recientemente siete lanchas rápidas iraníes.

Según el reporte oficial, estas unidades ignoraron las advertencias e intentaron maniobras hostiles contra convoyes civiles y militares. El funcionario vinculó estas acciones a incidentes previos que habrían causado la muerte de al menos diez marinos civiles.

El mensaje de Washington fue claro respecto a la soberanía de las aguas internacionales. "El régimen iraní no puede decidir quién utiliza este paso vital", sentenció Rubio, reforzando la idea de que Estados Unidos neutralizará cualquier amenaza que pretenda bloquear el suministro global de combustibles y fertilizantes.

Hacia el cierre de su alocución, el secretario de Estado instó a las autoridades persas a retomar el diálogo formal. "Irán debe sentarse a negociar y aceptar los términos", enfatizó, señalando que el cuerpo diplomático ya trabaja en canales secundarios para reducir la tensión y alcanzar una salida duradera al conflicto.

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