Excremento de pollo: la insólita medida para que la gente no se reúna en las plazas
Las autoridades locales de Lund, un pueblo de Suecia, encontraron esta sencilla y ecológica solución para disuadir las reuniones sociales en el parque central debido a la pandemia por el coronavirus.
Con el objetivo de disuadir las reuniones sociales en el parque central del pueblo debido a la pandemia de coronavirus que azota al mundo, las autoridades de Lund, en Suecia, encontraron una sencilla y ecológica solución: tirar heces de pollo sobre el pasto del espacio público.
De tal manera, es que el excremento de pollo funciona como fertilizante para el césped y los árboles del parque central de Lund, y -los funcionarios confían- espantará a las personas por su olor.
La determinación se tomó de cara a la Noche de Walpurgis, una de las más importantes celebraciones del año en muchos países del norte y centro de Europa.
"No queremos que Lund se convierta en un epicentro de contagio. El estiércol de pollo tiene dos efectos. El primero es que tiene olor, así que no será particularmente agradable venir a sentarse en el pasto. Pero además es bueno para el suelo y para el parque porque contiene mucho nitrógeno y fósforo así que estamos aprovechando la oportunidad para hacer mantenimiento", declaró el presidente del concejo municipal Philip Sandberg.
Suecia está llevando una estrategia distinta a la mayoría de los países frente a la pandemia. El gobierno sueco no dispuso para sus ciudadanos la obligación de mantener distanciamiento social, pero lo recomienda y toma acciones disuasorias como la citada.
Hasta este viernes, en el país nórdico se contabilizaron 21.520 casos totales de coronavirus y 2653 muertes por COVID-19.

