"El Ogro de las Ardenas": una historia de secuestros, violaciones y crímenes de niñas vírgenes
Michel Fourniret actuó en complicidad con su esposa, Monique Olivier, para captar, abusar y matar a siete menores de edad en Francia y Bélgica, entre 1987 y 2003. Ambos fueron condenados a cadena perpetua.
Los crímenes y violaciones cometidos por el asesino en serie y pedófilo Michel Fourniret, conocido también como el "Ogro de las Ardenas", tuvieron fin en 2003 cuando su última víctima de 13 años, logró escapar y pedir ayuda. Fue condenado a cadena perpetua junto a su esposa, Monique Olivier, también sentenciada a perpetuidad.
En sus 16 años de matrimonio, la "pareja demoníaca" como se los conoció años después en los medios, asesinó al menos a siete chicas en Francia y Bélgica, e intentaron secuestrar y violar a otras tres entre 1987 y 2003.
Fourniret fue acusado de "asesinato, violación y secuestro" en los siete homicidios que admitió (Isabelle Laville, Fabienne Leroy, Jeanne-Marie Desramault, Elisabeth Brichet, Natacha Danais, Céline Saison y Mananya Thumpong), una tentativa de violación, un secuestro fallido y una agresión sexual. Su esposa tuvo que responder de la acusación de coautora de uno de los crímenes, perpetrado en 1989, y de complicidad en otros cinco.
Todo comenzó en la década del 80, cuando el violador, cumplía prisión por agresiones sexuales y conoció a su tercera esposa, Monique Olivier, a través de un anuncio de prensa. Ella fue quien lo ayudó a a entrar en contacto con sus potenciales víctimas, según los investigadores, una vez que fuera liberado.
Fue así, que a los pocos meses de conseguir su libertad, la pareja comenzó un frenesí de secuestros, violaciones y asesinatos por cacería de vírgenes que duró casi 20 años. Su primera víctima se convirtió en un modelo sombrío de cómo operarían. En diciembre de 1987, Olivier vio a Isabelle Laville, de 17 años, caminando a casa desde la escuela.
Olivier le pidió direcciones y convenció a Laville para que subiera al coche. En el camino, recogieron a Fourniret a partir de un engaño. En el vehículo, Fourniret "la agarró del pelo y le preguntó si era virgen, y ella respondió afirmativamente", según The Herald Sun. Fourniret estranguló a Laville con una cuerda antes de que Olivier la drogara con Rohypnol para sedarla.
Se llevaron a Laville a su casa en Saint-Cyr-les-Colons, donde Fourniret violó y estranguló a Laville hasta la muerte. Sus restos fueron encontrados en el fondo de un pozo en desuso en 2006.
El azar y la perseverancia de un policía belga puso fin a la odisea criminal de la pareja en junio de 2003 cerca de Namur (Bélgica), cuando Fourniret intentaba raptar a una joven de 13 años, que se salvó porque, mal atada por su captor, logró escapar y llevar a la Policía la matrícula de la furgoneta en la que Michel Fourniret intentó secuestrarla.
Finalmente en 2008, el Tribunal de lo Criminal de Charleville-Mezières, en las Ardenas (noreste de Francia), condenó al asesino en serie Michel Fourniret a cadena perpetua sin posibilidad de reducción de pena, lo que significa que Founiret no saldrá jamás de prisión.

