A 17 años de la muerte de Michael Jackson: qué pasó en sus últimas horas y el misterio que aún persiste
El Rey del Pop falleció el 25 de junio de 2009 a los 50 años en su mansión de Los Ángeles. Un médico, un sedante quirúrgico y una serie de decisiones fatales marcaron el final de la vida del artista más influyente de la historia de la música pop.
Michael Jackson murió el 25 de junio de 2009 tras recibir una dosis de propofol administrada por su médico personal, el doctor Conrad Murray. Tenía 50 años y estaba en plena preparación de su gira de regreso. A 17 años de aquella tarde, los detalles de sus últimas horas siguen siendo uno de los capítulos más oscuros de la historia del entretenimiento mundial.
El 24 de junio, Jackson llegó al Staples Center de Los Ángeles para los ensayos de su gira This Is It alrededor de las 6:30 de la tarde. Según el mago Ed Alonzo, quien estaba presente, Jackson bromeó sobre una supuesta laringitis y no comenzó a ensayar hasta las 9 de la noche. "Se veía bien y tenía mucha energía", dijo. Los ensayos se extendieron pasada la medianoche y Jackson regresó a su mansión en el barrio de Holmby Hills alrededor de la 1 de la madrugada.
El cóctel de sedantes y la última dosis
Murray dijo a los investigadores que Jackson padecía un insomnio crónico y dependía de fuertes drogas para poder dormir. Esa noche comenzó con 10 miligramos de Valium a la 1:30 de la madrugada. Siguió con Ativan y Versed, pero Jackson no lograba conciliar el sueño. A las 10 de la mañana del 25 de junio, el artista comenzó a suplicarle que le administrara propofol. El propio Jackson llamaba a esa droga "leche". "Por favor, dame un poco de leche para que pueda dormir, porque sé que esto es lo único que realmente me funciona", le había rogado al médico. Finalmente, a las 10:40, Murray le inyectó 25 miligramos de la droga diluida en lidocaína por vía intravenosa. Murray declaró que se ausentó de la habitación aproximadamente dos minutos para ir al baño y que, al regresar, encontró a Jackson sin respirar.
Un equipo de paramédicos llegó a la casa y trató de reanimarlo. Jackson fue trasladado en ambulancia al centro médico Ronald Reagan de la UCLA, donde la hora oficial de su muerte quedó registrada a las 14:26. Murray llamó a su novia mientras iba en la ambulancia. "Me dijo que no me preocupara", declaró ella ante el tribunal. Minutos antes, una camarera con quien Murray mantenía contacto testificó que estaba hablando por teléfono con él cuando, de repente, su interlocutor dejó de responder. "Oí ruidos, balbuceo y tos", declaró.
El juicio, la condena y el misterio que no cierra
La autopsia determinó que la causa de muerte fue la intoxicación aguda por propofol y lorazepam, que provocó un paro cardíaco. El caso fue catalogado como homicidio y Murray fue formalmente imputado en febrero de 2010. Durante el juicio, la fiscalía lo presentó como un profesional codicioso e imprudente: cobraba 150.000 dólares mensuales para preparar a Jackson de cara a la gira y había incurrido en una "negligencia criminal extrema". La defensa argumentó que fue el propio Jackson quien se administró dosis adicionales mientras Murray no estaba presente. Tras diez horas de deliberación, el jurado lo declaró culpable de homicidio culposo y lo condenó a cuatro años de prisión. Quedó en libertad tras cumplir un año y once meses, y sus licencias médicas en Texas, California y Nevada fueron suspendidas.
En 2017, la hija del artista, Paris Jackson, declaró estar "absolutamente" convencida de que su padre había sido asesinado. A partir de 2023, Conrad Murray regresó a Trinidad y Tobago para ejercer la medicina. La pregunta sobre quién fue realmente responsable de la muerte del Rey del Pop sigue abierta para millones de fanáticos en todo el mundo.

