La capital boliviana queda aislada por cortes de rutas y falta de insumos básicos
El gobierno de Rodrigo Paz Pereira enfrenta su mayor crisis política y social a menos de seis meses de asumir la presidencia.
La ciudad de La Paz se encuentra en una situación de aislamiento casi total respecto al resto del país, debido a un esquema de bloqueos liderado por sectores afines al Movimiento al Socialismo y gremios de transportistas.
La crisis, que escaló rápidamente en las últimas horas, mantiene bloqueado el acceso al aeropuerto de El Alto, obligando a los viajeros a utilizar el sistema de teleféricos como única vía de conexión.
El desabastecimiento de combustible y alimentos ya afecta el ritmo diario de la población civil en el altiplano.
El factor político y la interna oficialista
El gobierno de Rodrigo Paz Pereira, que asumió hace menos de seis meses poniendo fin a dos décadas de hegemonía del MAS, enfrenta su mayor desafío logístico y social.
Pese a que el presidente cuenta con el respaldo de Santa Cruz de la Sierra, motor económico del país, la gobernabilidad se ve afectada por una grieta interna.
El vicepresidente, Edmand Lara, ha marcado distancia de la gestión presidencial, cuestionando públicamente el manejo de la crisis y las decisiones económicas.
Esta división ocurre mientras el sector de Evo Morales mantiene una presión constante sobre el Ejecutivo, sin haber concedido el habitual periodo de tregua política tras la toma de posesión.
El reclamo de los transportistas
A la protesta social se sumó el paro total del sector transporte, cuyos dirigentes dieron por terminadas las instancias de negociación.
El conflicto técnico radica en denuncias sobre la calidad del combustible distribuido en la región metropolitana. Según los manifestantes, la gasolina ha provocado fallas mecánicas masivas en las unidades de trabajo.
"El sector ya no quiere más diálogo", aseguraron los representantes de los transportistas, quienes sostienen que el Gobierno incumplió los acuerdos previos de compensación por daños y control de calidad.
Por su parte, la administración central se mantiene en una postura de contención, evitando hasta el momento un despliegue policial de gran escala para liberar las arterias principales de Bolivia.
Impacto en el abastecimiento
La falta de circulación ha generado que las terminales de transporte interrumpan sus servicios indefinidamente.
La escasez de productos básicos y la inflación asociada a la caída de la actividad productiva completan un escenario crítico para la gestión de Paz Pereira.
El equipo de prensa en el lugar reportó que la tensión es "in crescendo", destacando que los choques entre manifestantes y las fuerzas de seguridad son constantes en los puntos de bloqueo, mientras el país aguarda una salida política que logre normalizar el tránsito y el suministro de energía.

