BLOQUEOS

Ola de protestas y cortes de rutas paralizan accesos clave en Bolivia

El gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira desplegó fuerzas de seguridad ante las movilizaciones impulsadas por sectores afines a Evo Morales.

A cinco meses de haber asumido la presidencia de Bolivia y quebrado dos décadas de hegemonía del partido MAS, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira enfrenta una severa crisis política y social. 

El epicentro del conflicto se concentra en La Paz, ciudad que registra 18 de los 22 bloqueos activos en todo el país, una medida de fuerza que interrumpe la conexión con Oruro, Los Yungas y El Alto, y que amenaza con generar un desabastecimiento generalizado de alimentos, insumos médicos y combustibles.

Conflicto político y orden de captura contra Evo Morales

Las movilizaciones son impulsadas principalmente por sectores sindicales y organizaciones sociales afines al expresidente Evo Morales

Los manifestantes denuncian la existencia de una persecución política, motivada por la orden de detención dictada contra el líder cocalero en una causa judicial por presunta trata de personas. 

Actualmente, el exmandatario se encuentra refugiado en Cochabamba bajo la custodia de sus seguidores, desde donde acusó a la gestión actual de intentar arrestarlo "o incluso matarlo".

Para contener la escalada de violencia y restablecer la circulación en las rutas estratégicas, el Poder Ejecutivo dispuso el despliegue de más de 3.500 efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas.

Los operativos conjuntos derivaron en enfrentamientos, detenciones y denuncias cruzadas por el uso de la fuerza, en un contexto donde grupos mineros han utilizado dinamita y se registraron ataques contra la infraestructura pública, incluyendo una línea del teleférico paceño.

Impacto económico y posicionamiento internacional

La parálisis del transporte ya impacta de manera directa en la economía cotidiana del país andino. 

Según datos consignados por el diario boliviano La Razón, los mercados populares y cadenas de supermercados exhiben faltantes de productos básicos, sumado a un incremento en los precios de la carne y las verduras. Las estaciones de servicio muestran extensas filas debido a la escasez de carburantes, una problemática que obligó a suspender de forma parcial la recolección de residuos en la capital y motivó la cancelación de clases presenciales en distintas universidades.

Frente al agravamiento de la situación, el gobierno de Estados Unidos emitió un pronunciamiento oficial a través del cual condenó las "acciones destinadas a desestabilizar" a la nueva administración boliviana por parte de las facciones evistas. 

La administración norteamericana, liderada por Donald Trump, ratificó su respaldo institucional a Rodrigo Paz Pereira y alertó sobre la inminencia de una crisis humanitaria si se prolongan los choques callejeros en el territorio nacional.

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