Máxima tensión en Bolivia: al menos 90 detenidos en la protesta para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz
La policía reprimió con gases lacrimógenos a manifestantes que intentaron ingresar a la Plaza Murillo, en La Paz. El Gobierno denunció el "uso de armas" en la movilización.
Una nueva y violenta jornada de protestas sacudió este lunes el centro de La Paz, en Bolivia. Las fuerzas de seguridad reprimieron con gases lacrimógenos a miles de manifestantes que se movilizaron para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Al menos 90 personas fueron detenidas.
Además, la Fiscalía General del Estado ordenó la inmediata detención de Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) y uno de los impulsores de la movilización.
"Ya se ha emitido una resolución de aprehensión fundamentada contra el señor Argollo y otros", confirmó de forma oficial el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, al ratificar la cifra de casi un centenar de arrestados por los incidentes.
Choques frente a las sedes de Gobierno
La Plaza Murillo, epicentro político del país donde se encuentra el Palacio de Gobierno y el Poder Legislativo, amaneció bajo un estricto cerco policial y militar.
Columnas integradas por organizaciones sindicales, vecinales, indígenas y sectores alineados con el ex presidente Evo Morales intentaron romper la seguridad utilizando petardos, piedras, palos y dinamita.
Ante el avance de las protestas y el alcance de los gases lacrimógenos, las sedes oficiales del Gobierno debieron ser evacuadas de urgencia. Los choques se extendieron rápidamente por distintas avenidas y puntos estratégicos del centro de la ciudad.
El detonante de la crisis y acusaciones de "uso de armas"
La crisis política y social en Bolivia lleva dos semanas y mantiene en jaque al abastecimiento del país. Los sectores en lucha exigen un aumento salarial del 20% y rechazan al mandatario Rodrigo Paz, quien lleva apenas seis meses en el poder tras quebrar dos décadas de gestiones del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Hay al menos 15 puntos de corte total en rutas clave de La Paz y El Alto que ya afectan el ingreso de combustible, alimentos esenciales y medicamentos. Los líderes de la protesta rechazaron el fin de semana la convocatoria al diálogo hecha por el Ejecutivo.
En este escenario de extrema polarización, el Gobierno endureció su discurso. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, denunció públicamente que las columnas que ingresaron a la capital cuentan con armamento: "Hoy llega a La Paz la marcha de los cocaleros y de Evo Morales, pero queremos denunciar que hay grupos que han pasado al uso de las armas", aseveró el funcionario.

