Habría muerto Mahmoud Ahmadinejad, el ex presidente iraní que firmó el memorándum de entendimiento con Argentina
Según medios israelíes, el ex mandatario se encontraba en una zona que fue alcanzada por los bombardeos. Su nombre cobró notoriedad en Argentina por el memorándum de entendimiento que firmó con Cristina Kichner en el marco de la investigación por el atentado a la AMIA.
Distintos portales y canales de Israel señalaron este domingo que el ex mandatario iraní Mahmoud Ahmadinejad falleció como consecuencia de los bombardeos coordinados entre Washington y Tel Aviv que comenzaron en la madrugada del sábado.
Según las versiones difundidas desde ese país, el dirigente fue impactado por un ataque aéreo ejecutado por la fuerza israelí en el marco de la ofensiva que se desarrolla contra objetivos iraníes.
Las informaciones, provenientes principalmente de medios con base en Tel Aviv, sostienen que el ex jefe de Estado se encontraba en una zona alcanzada por el raid cuando se produjo el ataque.
Ahmadinejad es recordado por su rol en el Memorándum de Entendimiento con Argentina.
Ahmadinejad gobernó Irán entre 2005 y 2013, tras haber ocupado previamente la intendencia de Teherán durante dos años. Identificado con el ala conservadora del sistema político iraní, su gestión estuvo marcada por fuertes tensiones con Occidente y por su retórica confrontativa en el escenario internacional.
En la Argentina su nombre cobró especial relevancia en 2013, cuando firmó junto a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner el memorándum de entendimiento vinculado a la investigación del atentado contra la AMIA, un acuerdo que generó una profunda controversia política y judicial.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no emitieron una confirmación oficial sobre la muerte del ex mandatario, mientras continúan las operaciones militares derivadas de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel.
El perfil de Mahmoud Ahmadinejad
Diversos analistas lo señalaron como un dirigente de perfil confrontativo, cuya conducción económica contribuyó a acelerar la inflación y cuya retórica política profundizó el aislamiento de Irán en el contexto global.
A lo largo de su gestión, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aplicó sucesivas rondas de sanciones en respuesta al programa nuclear iraní, una decisión que agravó el cerco económico sobre Teherán y tensó aún más sus vínculos con la comunidad internacional.
En Occidente, Mahmud Ahmadineyad alcanzó notoriedad especialmente por sus declaraciones contra Israel y por sus polémicos comentarios en relación con el Holocausto, que generaron amplio rechazo y repercusión mundial.
La base de sustentación política del entonces mandatario se apoyó con fuerza en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y en la milicia Basij, organizaciones que tuvieron un rol determinante tanto en la consolidación de su liderazgo como en la contención y represión de la disidencia interna.
En 2007, durante una exposición en la Universidad de Columbia, en Nueva York, Ahmadineyad afirmó que en Irán "no había homosexuales", una declaración que generó risas entre los asistentes y una ola de burlas y críticas en el plano internacional.
Su presidencia también se caracterizó por un marcado énfasis en la creencia mesiánica chiita vinculada al retorno del Imán Oculto, un aspecto que, según sus detractores, desdibujaba los límites entre la teología y la gestión del Estado.
En el ámbito externo, el dirigente iraní selló una alianza de alto perfil con el entonces presidente venezolano Hugo Chávez, presentando ese vínculo como parte de un frente común frente a la influencia de Estados Unidos en la región y en el escenario global.

