Por qué es tan importante: las claves del estrecho de Ormuz, el foco de tensión entre Irán y Estados Unidos
El pasaje marítimo registra una caída del 94% en su tráfico debido al bloqueo cruzado. Su control define el precio mundial de la energía.
El estrecho de Ormuz, el paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el océano abierto, se ha consolidado como el eje central del conflicto entre Irán y Estados Unidos tras 45 días de hostilidades.
La importancia de este "cuello de botella", que actualmente sufre un bloqueo por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán y una respuesta de cierre a puertos iraníes por parte de Washington, radica en su papel determinante para la economía global y el suministro energético.
El factor energético y comercial
La relevancia de esta ruta se fundamenta en su capacidad de transporte: una quinta parte del comercio mundial de gas y petróleo circula por este tramo.
En condiciones de normalidad, el flujo alcanza los 20 millones de barriles de petróleo diarios, siendo la vía de salida principal para la producción de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y Emiratos Árabes Unidos.
Además de los hidrocarburos, el estrecho es vital para el traslado de fertilizantes, hierro, aluminio y helio, insumos básicos para la agricultura y la tecnología de semiconductores.
La geografía del lugar agrava la disputa, ya que en su punto más angosto posee solo 34 kilómetros de ancho, con carriles de navegación de apenas 3,7 kilómetros, lo que facilita el control militar de la zona.
Impacto del bloqueo en 2026
La escalada bélica ha paralizado casi por completo la actividad en la región. Desde el 1° de marzo, se han registrado menos de 300 cruces, lo que representa una "disminución del 94% respecto a lo normal".
Esta situación ha provocado la mayor subida mensual del precio del petróleo en la historia, impactando directamente en los costos globales de alimentos y energía.
La crisis se agrava por la dificultad de encontrar rutas alternativas, ya que la construcción de oleoductos terrestres resultaría costosa y lenta.
Actualmente, unos 2.000 buques permanecen varados en el golfo Pérsico, mientras que los ataques han "dañado gravemente" hasta 40 activos de transporte y energía.
En este marco, el informe sobre Riesgos Globales 2026 posiciona a la confrontación geoeconómica como la principal amenaza para la estabilidad del planeta en el corto plazo.

