¡DE PELÍCULA!

Renunció una alcaldesa estadounidense tras admitir ser una "espía" de China: la trama detrás de la red de propaganda

Eileen Wang dejó su cargo en California y se declaró culpable de difundir propaganda de Beijing. Su ex pareja, Yaoning "Mike" Sun, ya cumple condena por la misma red de espionaje e influencia.

Eileen Wang, alcaldesa de la ciudad de Arcadia, California, renunció este miércoles a su cargo tras admitir ante la justicia federal que actuó como agente ilegal de la República Popular China.

La ex funcionaria acordó declararse culpable por violar la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), un delito por el cual enfrenta una pena de hasta 10 años de prisión.

La caída de Wang completa el binomio delictivo iniciado por su ex prometido, Yaoning "Mike" Sun, quien ya cumple una condena de cuatro años tras admitir que operaba bajo órdenes directas del gobierno chino.

Según el Departamento de Justicia (DOJ), ambos utilizaron una plataforma de noticias para inyectar propaganda comunista en territorio estadounidense.

La trama de la propaganda

La investigación del FBI determinó que, entre 2020 y 2022, Wang y Sun operaron el sitio web US News Center, presentado como un medio independiente para la comunidad china-estadounidense (que representa el 42% de Arcadia).

Sin embargo, la plataforma era una terminal de Beijing: Wang recibía artículos preescritos por funcionarios chinos mediante mensajes encriptados por WeChat.

Tras publicar contenido favorable a China, la alcaldesa enviaba capturas de pantalla de las visualizaciones a sus contactos en el extranjero. En una de las filtraciones, Wang respondió a un funcionario: "Gracias, líder".

La red fue utilizada específicamente para contrarrestar investigaciones periodísticas sobre la persecución a la minoría uigur, publicando la "letra exacta" enviada desde China para neutralizar las críticas.

El esquema de influencia quedó al descubierto cuando Yaoning "Mike" Sun fue capturado y condenado en octubre de 2025. En aquel proceso, el DOJ reveló que Sun había actuado como asesor de campaña de una candidata local, cuya identidad se mantuvo bajo reserva hasta que la confesión de Wang confirmó que se trataba de ella.

Tras ser liberada bajo una fianza de USD 25.000, Wang intentó deslindar responsabilidades a través de sus abogados, calificando los hechos como "errores personales del pasado" vinculados a su relación con Sun.

Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, fue tajante sobre la gravedad del caso, calificándolo como un ejemplo crítico de los esfuerzos de inteligencia extranjera por infiltrar las instituciones democráticas de los Estados Unidos mediante el uso de propaganda disfrazada de periodismo local.

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