Sánchez y Xi Jinping ratifican su alianza multilateral frente a la política de Trump
Los mandatarios de España y China coincidieron en rechazar la "ley de la selva" y defendieron la vigencia del derecho internacional.
El presidente de España, Pedro Sánchez, y su par de China, Xi Jinping, reforzaron hoy su compromiso con el multilateralismo durante una reunión oficial en Beijing para reforzar el respeto al derecho internacional..
En el encuentro, celebrado en el Gran Salón del Pueblo, ambos líderes expresaron su rechazo a lo que califican como una deriva hacia un orden global regido por la fuerza, en una clara alusión al modelo geopolítico que encarna Donald Trump.
Tras la reunión, Xi Jinping afirmó que ambas naciones se encuentran "en el lado correcto de la historia", una postura que Sánchez ha sostenido para promover un sistema internacional más equilibrado.
El mandatario español aclaró que este posicionamiento no busca ser una confrontación directa al señalar que "no debe de ofenderse nadie", mientras instó al gigante asiático a liderar esfuerzos en materia climática y diplomacia global.
Críticas al deterioro de la legalidad global
Durante su intervención, Pedro Sánchez manifestó su preocupación por el debilitamiento de las normas internacionales.
El dirigente español vinculó esta situación a liderazgos y conflictos específicos, mencionando a figuras como Donald Trump, Benjamin Netanyahu y Vladimir Putin.
En ese sentido, puntualizó que el sistema actual "no está siendo respetado", lo que agrava las crisis en regiones como Gaza, Ucrania, Irán y el estrecho de Ormuz.
Para el jefe del Ejecutivo español, la estabilidad del futuro depende de la construcción de un orden multipolar.
En este contexto, subrayó que es fundamental que las potencias globales trabajen para resolver las disputas mediante el diálogo y no a través de la imposición, contraponiéndose a la visión política que asocian con el exmandatario estadounidense.
El escenario europeo y el avance progresista
La visita a China también sirvió para que Sánchez analizara la situación política dentro de la Unión Europea.
El mandatario destacó la reciente derrota electoral de Viktor Orbán en Hungría, a quien identificó como un aliado estratégico de Trump y Putin. Sobre este resultado, el español fue contundente: "Ha habido dos victorias: la europea y la de la democracia".
Finalmente, el presidente adelantó que las próximas cumbres de líderes progresistas en Barcelona buscarán consolidar una alternativa frente al avance de la extrema derecha.
Según explicó, la meta es ofrecer una respuesta basada en el humanismo y la cooperación para contrarrestar la polarización y lo que definió como discursos de odio en el escenario internacional.

