Trump busca frenar la escalada de los combustibles ante el avance militar contra Irán
El Gobierno estadounidense refuerza el control sobre los mercados y advierte que no tolerará bloqueos en el Estrecho de Ormuz para proteger el suministro global de crudo.
El Poder Ejecutivo de los Estados Unidos estudia implementar herramientas extra para mitigar el impacto en los precios de la nafta, consecuencia directa de la actual guerra con Irán.
El foco del conflicto se concentra este martes en el Estrecho de Ormuz, punto neurálgico que moviliza el 20% del petróleo mundial, donde la Casa Blanca busca evitar cualquier interrupción del flujo energético.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, confirmó que el presidente Donald Trump y su gabinete especializado monitorean minuto a minuto el comportamiento de los mercados.
En este contexto, el gobierno sostiene diálogos permanentes con los referentes de la industria petrolera y el Ejército analiza alternativas operativas adicionales vinculadas al teatro de operaciones.
Avance de la ofensiva militar
Aunque inicialmente se proyectó que la incursión bélica duraría entre cuatro y seis semanas, el objetivo de desarticular el arsenal de misiles, la marina y el programa nuclear iraní progresa a un ritmo superior.
"La operación avanza más rápido de lo previsto", afirmó Leavitt, quien advirtió que el cese de fuego solo ocurrirá cuando Teherán deje de ser un peligro para los intereses estadounidenses.
La postura de Washington se mantiene firme en la demanda de una "rendición incondicional". No obstante, el Gobierno aclaró que esto no depende de un anuncio oficial del enemigo, sino del criterio de Trump al constatar que Irán ya no posea fuerza bélica para sostener sus amenazas.
Advertencia por el comercio marítimo
Ante la posibilidad de que Irán intente clausurar el tránsito en el Estrecho de Ormuz, la administración Trump prometió una represalia de escala masiva. La prioridad absoluta es defender la economía global de cualquier shock energético.
"El presidente Trump no permitirá que terroristas iraníes detengan la libertad de navegación ni el libre flujo de energía", sentenció la vocera.
Asimismo, Leavitt lanzó una advertencia final sobre las consecuencias de cualquier intento de sabotaje al comercio de crudo: si Teherán bloquea el paso, el país será atacado "por el ejército más poderoso del mundo con una fuerza 20 veces mayor que la que han recibido hasta ahora".

