Ganaron millones en la Quiniela y tomaron una decisión con el premio que nadie esperaba: "Somos gente sencilla"
La pareja tuvo suerte en la Quiniela en dos oportunidades, pero en vez de gastar a lo grande, eligieron un camino inesperado: usaron el premio millonario para algo mucho más simple y profundo. ¡Conocé su historia!
Mientras muchos sueñan con una vida de lujo después de ganar la Quiniela o algún premio grande, hay quienes eligen un camino diferente. Así es el caso de una pareja que ganó millones en dos sorteos de lotería, pero, lejos de tirar su plata por la ventana, tomaron una decisión austera que sorprendió a todos.
Tras ganar en dos oportunidades -el primero en 2013 y el segundo en 2015- decidieron no mudarse a una mansión, ni llenarse de autos ni mostrar su fortuna. David y Kathleen Long prefirieron invertir en renovar su casa rodante, donde siguen viviendo.
“Somos gente sencilla. Aunque parezca increíble, seguimos viviendo en una casa móvil. La reformamos bastante: la ampliamos, le pusimos una cocina moderna y le añadimos un porche”, contó David en su momento, para mostrar que para ellos la tranquilidad pesa más que el lujo.
David Long es un conductor retirado de vehículos pesados y junto a su esposa Kathleen ganaron por primera vez un millón de euros en el premio “Millionaire Maker” de Euromillones en 2013. Luego, dos años después, superaron las probabilidades y ganaron otro millón en 2015, según informó Camelot, con chances de 283 mil millones a uno.
Sin saberlo, David estuvo a punto de dejar pasar su primer premio millonario. Había leído mal los números y creyó que solo había ganado 2,70 euros, así que tiró el ticket a la basura. Pero algo lo hizo cambiar de idea: al pasar por la tienda a comprar el diario, lo rescató por capricho. “Cuando llegué a la tienda me di cuenta de que valía mucho más”, recordó.
En marzo de 2015, David ganó otro millón, además de un coche de lujo. Sobre su doble triunfo confesó: “No me siento culpable en absoluto. Siempre creí que lo volvería a hacer”. Aunque no es una persona que juegue todas las semanas, aseguró que siempre tuvo la sensación de que la suerte iba a tocarle dos veces: “Suelo jugar cuando sé que hay muchos premios”.
Parte de sus ganancias fueron destinadas a la luna de miel que nunca tuvieron. David admitió: “Probé dos veces volar y no me gusta”, pero manifestó que se le “acabaron las excusas”.
La pareja aprovechó para casarse tras doce años juntos. Organizaron una ceremonia sencilla, en la que incluyeron boletos de Euromillones en cada servilleta del banquete, aunque nadie ganó nada. Gastaron cerca de 12.000 libras en total.
Por su parte, Kathleen confesó que la riqueza también trajo sus desafíos: “El hecho de que no tiene nada por lo que levantarse por la mañana”, advirtió, en referencia a su pareja. A pesar de eso, el matrimonio no cambió su estilo de vida y se mostró solidaria con familiares y amigos. Por ejemplo, David le compró a su madre, Joan, una caravana estática al lado de la de ellos.
En el segundo premio millonario, David se llevó un extra que no muchos registran: un auto de lujo. Podía elegir entre un Range Rover Autobiography o un Jaguar F-Type, parte del sorteo especial “Mega Friday” del Euromillones. Todavía así, no se desbordó por la emoción ni dejó que eso le cambiara la vida.
Lo que más sorprendió en Gran Bretaña no fue que ganaran dos veces, sino cómo eligieron vivir después. Nada de mansiones ni autos de colección, David y Kathleen apostaron por lo que más valoran: reformaron su casa rodante, ayudaron a los suyos y siguieron con la vida simple.

