Ganó la Quiniela y se hizo millonario, pero por un error del agenciero tuvo que vivir en la calle
Los operadores de la agencia de Quiniela donde este hombre jugó y se volvió millonario tuvieron que pedirle perdón “de rodillas” por el infantil error que cometieron, el cual lo llevó a vivir en la calle. Los detalles.
En las redes sociales hay tantas historias de personas afortunadas que ganaron la quiniela inesperadamente como de desgracias imprevistas que llevan a que los protagonistas pierdan todo el dinero ganado e, incluso, tengan que recurrir a la ayuda de la familia, amigos o completos desconocidos que se apiaden de la difícil situación que atraviesan.
Esto último le sucedió a un abuelo que vivía al día a día hasta que ganó más de un millón de libras en el sorteo de julio de una famosa lotería, sin embargo, no recibió el dinero inmediatamente por un error impredecible. Curiosamente, mientras esperaba a cobrar la plata, se vio obligado a recurrir a la comida de comedores para sobrevivir e, incluso, tuvo que recibir prestaciones del estado.
El protagonista, completamente frustrado por la situación, dado que el inconveniente lo generó un mal manejo del empleado de la agencia de juegos de azar, expresó con enojo: "Cada vez que llamo, me cuentan una historia diferente sobre por qué no se ha pagado".
Un millonario frustradoEl protagonista de esta impactante historia se llama Pete Daly, un hombre jubilado de 71 años, quien ganó más de medio millón de libras en un sorteo de Euromillons, popular quiniela de Reino Unido, que tuvo lugar en julio de este año. La polémica de los hechos llegó cuando no recibió el dinero porque el empleado de la agencia cargó mal sus datos.
A raíz de esta equivocación inesperada, el pago se retrasó hasta el día de hoy y el abuelo tuvo que buscar ayuda de terceros para poder sobrevivir en el día a día. “He estado viviendo de bancos de alimentos todo el mes porque no podía permitirme nada”, afirmó el anciano ante un medio local que se interesó en “sacarle la máscara” a los hechos.
Con el paso de las semanas, la situación de Daly se extremó porque la plata de su jubilación la destinó al pago de deudas que tenía. “Cuando me enteré de que había ganado, usé todo mi efectivo del mes para pagar el seguro del coche, pensando que el dinero llegaría a tiempo para mantenerme a flote”, comentó completamente frustrado por lo sucedido.
Ante la terrible situación del abuelo, un portavoz de Allwyn, la empresa operadora de la lotería, tuvo que salir a hablar y aseguró que estaban enojados por los inconvenientes. “Lamentamos los problemas causados y ya hemos contactado al señor Daly con una actualización. Procesamos cientos de reclamos cada semana, pero algunos sufren retrasos por diversos motivos. Estamos trabajando en mejorar el proceso”, declaró el representante de la compañía.
Si bien le aseguraron que le darían una recompensación, el déficit que le ha dejado al residente de Pensby, Wirral, es completamente desgarrador, de hecho, lo ha obligado a recurrir a bancos de alimentos y a no poder permitirse necesidades básicas. "He gastado la mitad de lo que gané, y la otra mitad tiene que durarme hasta que me muera", declaró Pete.
A pesar de su enorme malestar, Daly, espera el pago del premio con más calma, sobre todo porque el futuro que le espera será más tranquilo. Aunque parezca extraño, esta historia refleja la realidad de muchos ganadores que, lejos de ser millonarios, dependen de cada libra ganada para sobrevivir.

