Ganó una fortuna en la Quiniela, pero su vida se volvió "un infierno" y tomó una rotunda decisión: ¿Qué hizo?
Después de ganar millones en la Quiniela, un jugador pasó de ser un afortunado a vivir un auténtico “infierno” que lo llevó a cambiar su presente. Conocé su increíble historia.
Ganar la Quiniela es el sueño de muchos. Sin embargo, varios aseguran que el tener una fortuna no garantiza la paz mental. Este fue el caso de un hombre que se llevó un enorme premio en Costa Rica, pero abruptamente, su vida se convirtió en lo que él llamó “un infierno”.
Hay historias que no suelen salir en los titulares de celebraciones ni en los brindis familiares. Detrás de los boletos ganadores y las cifras con muchos ceros, existen personas que descubren que el dinero y la fama repentina podrían traer más problemas de lo imaginado. A este jugador las cosas no le salieron tan bien.
El protagonista de esta historia es Steven Segura y su historia, aunque es poco conocida fuera de su país, sirve hoy como advertencia y guía. Después de “tocar el cielo con las manos”, aprendió por las malas que el dinero puede cambiar todo, incluso lo que uno nunca imaginó perder: la tranquilidad.
Ganó millones en la Quiniela, su vida se volvió “un infierno” y ahora da ayuda psicológica a otros millonariosEn 2010, Steven Segura tenía 34 años y vivía una vida común y corriente en San José, Costa Rica. Una tarde cualquiera, decidió apostar al número 41 con la serie 744 en el tradicional Gordo de Fin de Año. Lo que nunca imaginó es que esa jugada le cambiaría la vida para siempre: había ganado aproximadamente 2 millones de dólares. La noticia lo encontró en un lavadero de autos, esperando que le entregaran su vehículo.
En los primeros días, la emoción fue inmensa. El entusiasmo de verse con tanto dinero en la cuenta bancaria lo llenó de proyectos, deseos y generosidad. La alegría inicial fue compartida con familiares y amigos, y su nombre apareció en medios locales como el nuevo millonario del país. Pero esa euforia duró poco.
Pronto, Segura empezó a notar que su entorno cambiaba. Poco a poco, las personas comenzaron a pedirle favores, préstamos, y algunos incluso llegaron a amenazarlo. Steven empezó a recibir llamadas intimidantes y fue víctima de intentos de extorsión.
La constante preocupación por su seguridad y la de sus seres queridos lo llevó a vivir en un estado de alerta permanente. A nivel emocional, comenzó a experimentar un deterioro profundo: insomnio, ansiedad y una desconfianza generalizada que lo fue aislando poco a poco. El dinero que tanto había deseado se había convertido en una carga insoportable.
“No anden publicando esto, porque al final lo que están presumiendo es un montón de billetes, y hay que ser cuidadoso. Que la noticia la sepan la menor cantidad de personas. Es terrible llevar pegado en la frente esa etiqueta del ganador del 'Gordo', se vuelve terrible”, lamentó el hombre.
A medida que pasaban los años, la situación no mejoraba. Aunque gran parte del dinero fue invertido y administrado con cierta cautela, el desgaste psicológico fue dejando secuelas. Steven se dio cuenta de que no estaba solo: otros ganadores de lotería atravesaban experiencias similares. Fue entonces cuando decidió transformar su historia de sufrimiento en una herramienta útil para otros.
Hoy, más de una década después de aquel sorteo, Steven Segura dedica su tiempo a brindar apoyo psicológico a personas que, como él, ganaron grandes premios sin estar preparados para lo que vendría después. Su enfoque es claro: más allá del dinero, hay que cuidar la mente, las relaciones y la estabilidad emocional.
"Nosotros (los ricos) tenemos que trabajar todos nuestros fantasmas y demonios que nos acechan día a día, hora a hora, minuto a minuto y toda esa nebulosa que tenemos. Toda la angustia hay que trabajarla, todo eso es lo que nos hace a veces caer en grandes errores", expresó.

