No tenía "un mango" y ganó millones en la quiniela, pero terminó pobre de nuevo y presa
La mujer tenía apenas un par de billetes y algunas monedas, decidió probar suerte en la lotería y ganó un súper premio de 13 millones de dólares. Sin embargo, una serie de malas decisiones la dejaron en bancarrota y con serios problemas con la Justicia.
No siempre ganar una fortuna en la quiniela o lotería garantiza que la historia termina de la mejor manera. Eso le ocurrió a la estadounidense Rhoda Toth, quien hace algunos años ganó millones de dólares en la lotería de Florida, pero luego de gastar la suculenta suma junto a su marido se declararon en quiebra y fueron acusados de evasión fiscal.
Esta historia tuvo lugar hace varios años, cuando Toth, amante de todo tipo de juegos de azar se acercó a un local de lotería en Florida y gastó los 24,76 dólares que le quedaban en busca de la "diosa fortuna", quien escuchó sus plegarias y le otorgó un jugoso premio de 13 millones de dólares.
Sin embargo, lejos de invertirlo de forma correcta, tanto ella como su marido (quien con el tiempo falleció) se dieron todo tipo de lujos y nunca aportaron un dólar a la agencia impositiva de los Estados Unidos, lo cual fue el principio del final.
Años más tarde, y siendo viuda, Toth fue enviada a juicio por el Estado y para intentar engañar al jurado compareció ante un tribunal federal encorvada sobre un andador, con aparatos ortopédicos en las muñecas y la rodilla izquierda. Le dijo a un juez que su esclerosis múltiple le dejaba sólo uno o dos años de vida, y a pesar de admitir haber presentado una declaración de impuestos falsa, suplicó que la libraran de la cárcel.
Ganó la lotería y estafó al EstadoSin embargo, la mujer no sabía que el Servicio de Impuestos Internos la había grabado en un video en secreto, en un esfuerzo por demostrar que Toth simplemente estaba tratando de evitar la cárcel exagerando su condición médica.
El asunto es que un agente la grabó caminando afuera de su casa en Spring Hill y en el video, Toth no usó un andador, señaló el agente especial supervisor Frank DeRosa. Los aparatos ortopédicos en sus muñecas y rodilla izquierda vistos en el tribunal brillaban por su ausencia.
Su defensor público intentó descartar el vídeo como si no tuviera sentido, diciendo que Toth no necesitaba usar su andador todo el tiempo, pero la justicia no parecía convencida de la palabra del letrado defensor.
Si ese era su plan, no funcionó ya que la jueza principal de distrito de los Estados Unidos, Elizabeth A. Kovachevich, ignoró sus súplicas y la condenó a prisión por evasión impositiva además de tener que pagar 1,1 millones de dólares en restitución al IRS.
Más allá de la condena judicial, Toth se acogió al Capítulo 13 de protección por quiebra en 2001 y 2002 y, en el momento de su acusación, se decía que le debían al IRS un total combinado de 2,5 millones de dólares. La mujer se declaró culpable al presentar una declaración de impuestos falsa y estuvo varios años más en la cárcel.

