¿Quién será el próximo Papa?

Tras el fallecimiento del Papa Francisco el pasado 22 de abril a los 88 años, la Iglesia católica se prepara para elegir a su sucesor en un cónclave que comenzará el 7 de mayo en la Capilla Sixtina. 

Mientras tanto, el interés público y mediático se ha volcado en especular sobre quién será el próximo pontífice, y las casas de apuestas han reflejado esta expectación con mercados dedicados al tema.

Una pérdida sentida en todo el mundo… y muy especialmente en Argentina

El Papa Francisco, nacido Jorge Mario Bergoglio, no fue solo el primer pontífice latinoamericano y jesuita en la historia de la Iglesia; también fue, para muchos argentinos, un símbolo de identidad nacional. Desde su elección en 2013, Francisco mantuvo un fuerte vínculo con su tierra natal, donde dejó una huella profunda tanto por su estilo pastoral como por su mirada social y política, a menudo directa y comprometida con los sectores más humildes.

En Buenos Aires, donde fue arzobispo durante más de una década, todavía se lo recuerda como el “cura villero” que recorría las periferias. Su figura trascendió lo religioso y se convirtió en una referencia ética y política para muchos. No sorprende, entonces, que su muerte haya provocado una oleada de homenajes, misas conmemorativas y hasta pedidos para que algún día sea canonizado.

El proceso del cónclave

El cónclave es el procedimiento mediante el cual los cardenales menores de 80 años se reúnen en la Capilla Sixtina para elegir al nuevo Papa. Este proceso, que se remonta al siglo XV, se caracteriza por su estricta confidencialidad y por seguir normas diseñadas para proteger su integridad. En esta ocasión, 135 cardenales de 71 países participarán en la elección del Papa número 267.

Entre ellos se encuentran dos cardenales argentinos: Víctor Manuel “Tucho” Fernández, actual prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y muy cercano a Francisco, y Leonardo Sandri, aunque este último ya superó los 80 años y no tendrá voto. El nombre de “Tucho” incluso ha sonado en algunas listas como una opción “de continuidad” del legado de Francisco, aunque su figura aún no se posiciona con fuerza en las casas de apuestas.

Los favoritos según las apuestas

La atención del público y los medios se ha centrado en varios cardenales considerados los principales candidatos. Entre ellos destacan:

Pietro Parolin: Secretario de Estado del Vaticano, considerado un hábil diplomático y figura de consenso.
Luis Antonio Tagle: De Filipinas, con fuerte presencia mediática, carisma y sintonía con la línea pastoral de Francisco.
Matteo Zuppi: Arzobispo de Bolonia, conocido por su trabajo social y su cercanía con los pobres, en línea con el estilo del Papa argentino.

En plataformas como Sportium, Codere y Casino Gran Madrid, ya se están tomando apuestas sobre quién será el nuevo Papa. Las cuotas reflejan la popularidad y el perfil de los candidatos, y no han tardado en captar la atención del público, también en Argentina, donde la curiosidad por el sucesor de Francisco se mezcla con la esperanza de que su legado no sea abandonado.

Una tradición antigua, hoy digitalizada

Las apuestas papales tienen siglos de historia, aunque en tiempos modernos se han trasladado a plataformas digitales. Si bien están prohibidas en algunos países, en Europa son legales y forman parte del folclore cada vez que se avecina un cónclave. En esta ocasión, la expectación es particularmente alta, dado el fuerte liderazgo global de Francisco y el impacto que tuvo su pontificado, especialmente en América Latina.

Un sucesor con una herencia inmensa

La figura del nuevo Papa no solo será juzgada por su capacidad teológica y diplomática, sino también por la difícil tarea de suceder a uno de los pontificados más influyentes de las últimas décadas. En Argentina, la elección será seguida con lupa: no solo se despide a un Papa, sino a “el Papa argentino”.
Y mientras los cardenales se preparan para elegir al próximo líder espiritual de más de mil millones de personas, muchos miran al cielo —y algunos también a las casas de apuestas— preguntándose: ¿quién podrá tomar el timón después de Francisco?
 

Esta nota habla de: