EL PEOR FINAL

Una pareja ganó una fortuna en la Quiniela y decidió guardar el secreto, pero ella falló a su palabra: todo terminó en un juicio

El hombre estaba convencido de que lo que mejor podían hacer era mantenerse en el anonimato y no compartir el premio más que con su hijo. Sin embargo, ella "abrió la boca" y desató una verdadera guerra. 

¿Qué harías si llegaras a ganar la Quiniela? ¿Compartís el premio o te lo guardas para vos? Es sabido que el dinero puede traer tantos beneficios materiales como dolores de cabeza, sobre todo si los cálculos te salen mal y este se convierte en un arma de doble filo con la cual se puede producir grandes discusiones, e incluso profundos daños a los seres queridos. 

Esto fue lo que le paso a un hombre que ganó el premio principal de una popular lotería, el cual superó los 400 millones de dólares. A pesar de su imparable alegría, decidió mantener su perfil extremadamente bajo para así evitar que la familia le pida plata prestada e hizo un acuerdo con su esposa para que la recompensa quedara en "guardada" en la comodidad del hogar. 

Para la sorpresa del afortunado, días más tarde, su vida se convirtió en un verdadero infierno porque su mujer terminó confesando la buena noticia a todas las personas cercanas a la pareja e inició una verdadera guerra para "defender" a quienes no fueron beneficiados por el dinero y terminó en una dura demanda judicial.  

 

Una fortuna inexplicable 

Luego de años de apuesta sin suerte, un hombre, cuya identidad aún se desconoce por cuestiones de seguridad, ganó el premio principal de Mega Millions, una famosa lotería originaria de Estados Unidos, él cuál lo convirtió en multimillonario. Este enorme pozo acumulado superó los 1000 millones de dólares y prometía otros espectaculares beneficios.

La buena noticia lo tomo por sorpresa en un momento donde la plata en el hogar no alcanzaba por ello escogió la modalidad de pago único, lo que significa que tras descontarle todos los impuestos correspondientes, terminó recibiendo cheque por unos 404 millones dólares a pagar inmediatamente después del reclamo de la recompensa prometida por la quiniela local.

A pesar de que el monto obtenido alcanzaba y sobraba para pagar todas las deudas que tenía e incluso les permitía vivir un presente más holgado, el afortunado llegó a la conclusión que lo mejor era ahorrarlo para que el día de mañana su hijo tenga la posibilidad de estudiar en la universidad y pueda comprarse un auto propio

En un primer momento, su mujer estuvo completamente de acuerdo con el arreglo que habían hecho en la casa, sin embargo, con el paso de los días y bajo la presión de mantener la buena noticia en silencio, falló su palabra porque aseguró que toda la familia, la cual los había "bancado" en momentos duros, tenían un poco de derecho a ese enorme pozo acumulado de la lotería. 

Una pareja ganó una fortuna en la Quiniela y decidió guardar el secreto, pero ella falló a su palabra: todo terminó en un juicio
El hombre megamillonario quería dejar su dinero al hijo, pero la mujer opinaba que era mejor compartir el premio. 
Una demanda millonaria 

Ante la justicia local, el hombre se presentó y alegó que su esposa y él llegaron a un acuerdo de confidencialidad donde señalaban que iban a mantener la noticia de la fortuna hasta que el hijo en común cumpla 18 años, es decir, durante 10 años. Esta medida fue tomada con el fin de beneficiar a quien hoy es menor, sin embargo, el pensamiento se contrapuso tiempo después. 

Según comentó el hombre, ella se lo terminó contando a su padre y madrastra vía telefónica, ya que aseguraba que ellos debían recibir algún tipo de recompensa por la ayuda que les dieron  mientras estuvieron juntos. Luego, se enteró la media hermana del ganador y unos cuantos miembros más de la familia, quienes no dudaron en reclamar su parte teniendo a su favor el comentario de la mujer.

Lo sucedido representa una violación del acuerdo de confidencialidad previamente firmado por el matrimonio, por lo que él pidió el divorcio y la corte ordenó que la ex pareja realice el pago de 100 mil dólares por cada violación que hizo de su propia palabra, es decir, por cada persona a la que le ha contado. Además, se tendrá que hacer cargo de los costos legales del juicio.

 

 

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