Ganó un premio chico en la lotería, lo volvió a apostar y terminó millonario: "Me estuvo esperando"
El afortunado apostador había conseguido apenas unos billetes en la primera apuesta. Al volver al día siguiente para probar suerte otra vez, consiguió un premio que le cambió la vida.
Una segunda oportunidad en la lotería le cambió la vida a un apostador. Después de ganar un premio menor, decidió usar esa plata para comprar otro boleto al día siguiente, sin imaginar que esa jugada lo volvería multimillonario.
El protagonista de esta increíble historia es Fernando Ayala, un hombre que vive en California, Estados Unidos, y que emigró desde México cuando era niño. Gracias a un boleto del juego Royal Jackpot Scratchers, consiguió 15 millones de dólares.
Ayala aseguró que el premio representa la recompensa a años de esfuerzo y sacrificio. Según informó la Lotería de California en un comunicado difundido el 27 de mayo, el ticket ganador fue comprado en una tienda de conveniencia de la ciudad de Cloverdale.
Un día antes de quedarse con el pozo millonario, Ayala había comprado otro boleto de raspar cuyo número de serie terminaba en 18 y obtuvo un premio de 40 dólares. Con esa pequeña cifra volvió al comercio al día siguiente y decidió volver a probar suerte.
Al llegar a la máquina, un boleto llamó su atención. Se trataba del que tenía el número de serie 17, justo el que terminaría convirtiéndolo en multimillonario. "Estaba justo ahí", dijo al recordar ese momento.
"Cualquiera puede ir a comprarlo; siento que el boleto me estuvo esperando toda la noche", manifestó el sujeto, convencido de que la suerte jugó un papel clave en su victoria.
De inmigrante sin recursos a ganador de millones: la historia detrás del premio
Más allá de los 15 millones de dólares que ganó en la lotería, la historia de Fernando Ayala está marcada por años de esfuerzo y sacrificio. El hombre emigró desde México a California hace casi cuatro décadas y construyó su vida desde abajo, enfrentando todo tipo de dificultades.
Al momento de reclamar el premio, recordó algunos de los momentos más difíciles de su llegada a Estados Unidos. "Llegué de México cuando tenía 12 años, dormía a la orilla del río y lavaba platos durante años", les dijo a los funcionarios de la lotería.
Aunque la plata representa un cambio enorme en su situación económica, sostiene que las enseñanzas que le dejaron esos años siguen teniendo un valor mucho más profundo. "Nunca gané tanto dinero y sé lo difícil que es ganarse la vida", dijo.
El ganador también repasó el camino que recorrió desde que llegó al país norteamericano. "Llegué a Estados Unidos sin nada", indicó. Luego agregó: "Trabajé duro, me casé, crié a mi hijo y construí una vida. Eso es lo que he hecho toda mi vida".
Pese a haberse convertido en multimillonario de un día para el otro, Ayala aseguró que no piensa cambiar su forma de vivir. Según contó, seguirá enfocado en su familia, su trabajo y en ayudar a otras personas.
"Trabajé toda mi vida y sé lo difícil que es ganar dinero", declaró a la lotería. "Seguiré trabajando, seguiré ayudando a la gente y seguiré viviendo mi vida de la misma manera. Así soy yo", cerró.

