@jorgecicu

Es una de las frases más recordadas de Juan Domingo Perón: “El hombre es bueno, pero si se lo vigila, es mejor”, dijo el tres veces presidente de la Nación. Estas palabras del general se pueden trasladar al mundo empresarial y decir que “el comerciante es bueno, pero si se lo vigila, es mejor”. En estas horas se ha generado mucha expectativa por un nuevo lanzamiento del Plan Precios Cuidados. Esta vez son 550 productos, de los cuales el 60 por ciento tiene que ver con alimentación.

Y las expectativas están dadas porque en un momento de alta inflación y remarcación febril, que existan precios acordados con un bajo aumento es una ayuda fenomenal para el bolsillo de los trabajadores. Pero aquí es donde uno se acuerda de la frase de Perón y la necesidad de “vigilar” para que este acuerdo de precios se cumpla. Y aquí es donde entra el rol del Estado.

Porque es el Estado, en este caso la Secretaría de Comercio, la que tiene la obligación de hacer cumplir este pacto entre el gobierno y los empresarios, en el que se involucró directamente hasta el propio presidente Mauricio Macri. El Estado tiene que controlar y castigar a aquellos “vivos” que ocultan los productos con Precios Cuidados o que directamente no los pone en las góndolas.

El plan es bueno y sirve, y por eso el gobierno de Cambiemos lo continuó de la gestión anterior. Pero es un alivio para el bolsillo siempre y cuando los productos estén disponibles. Y eso no ocurrió en los últimos años. Sin control del Estado, muchos comercios hicieron “desaparecer” los productos con Precios Cuidados. Ahora tiene que ser en serio.

Porque un ahorro de 100 pesos en una compra diaria es mucho para los bolsillos flacos de los trabajadores. Con eso no se puede jugar, ni dejarlo a “la buena voluntad” de los dueños de los supermercados. Se acordaron precios y se tienen que cumplir. Y esa es una obligación del Estado. Porque el Plan Precios Cuidados es bueno, pero si se lo vigila, es mejor.