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La detención del ex presidente de Brasil, Lula da Silva, viola todas las normas judiciales escritas. El dirigente del PT, favorito para las elecciones presidenciales de este año, fue condenado por un testimonio de un empresario "arrepentido", que aseguró haberle regalado un departamento como coima por recibir beneficios de obra pública.

El inmueble jamás estuvo a nombre de Lula, ni de sus familiares, ni de sus allegados. Ningún documento lo vincula con el edificio. Pero el mismo acusador dijo haberlo visto "una vez" en el hall del edificio. Con eso bastó para la Justicia, ávida de condenar al ex mandatario. Se dio, también, tras una jornada extensa de votación de la Corte Suprema sobre el principio de inocencia y el envío a prisión preventiva sin sentencia firme, similar a la doctrina Irurzun, que en nuestro país habilitó decenas de detenciones a ex funcionarios, encarcelados bajo la sospecha de guardar, tras su salida del poder, influencias suficientes para entorpecer las investigaciones.

Ese día, el jefe del Ejército amenazó abiertamente con tomar las armas si Lula no era condenado. Otros militares lo aplaudieron y confirmaron su apoyo, desafiando totalmente a las instituciones democráticas. El gobierno argentino siguió en silencio absoluto cada uno de estos atropellos.

Apenas el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, expresó "preocupación por el devenir institucional" del principal aliado y socio comercial de nuestro país. Ninguna referencia a la amenaza de golpe ni a abusos judiciales. No hubo, en toda la semana, ningún comunicado de Cancillería. Tampoco del Presidente.

El miércoles comienza en Perú una nueva Cumbre de las Américas. Macri coordinó con Estados Unidos cuestionar las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, donde el gobierno de Nicolás Maduro suprimió el estado de derecho. Desde que asumió la presidencia, Macri siempre disparó contra el chavismo.

En Perú, su par de Brasil, Michel Temer, seguramente esté a su lado en la foto. ¿Habrá reclamos también para él? ¿O los reproches, como la justicia, serán también selectivos?