El gobierno, entre récords y "medallas"

Opinión por Javier Carrodani. 

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@javiercarrodani 

Aunque no develó nada nuevo, la publicación del 47,6% como cifra oficial de la inflación de 2018 confirmó que fue el año con mayor aumento del costo de vida desde aquel 84% de 1991, cuando se puso en marcha el Plan de Convertibilidad. Un récord que, en plena euforia de asunción del mando allá por diciembre de 2015, ni el más cauteloso dirigente de Cambiemos habrá sospechado que se iba a registrar durante la gestión del hombre que, en campaña electoral, se había cansado de decir que la inflación era un tema de rápida solución.

Más allá de eso, hay otros episodios que se han registrado en lo que va del mandato de Mauricio Macri que son más chocantes que los números de la inflación: cientos de empresas y comercios que -ante el cóctel de la suba de tarifas y la caída del consumo por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, más la competencia que se agudizó en algunos rubros por la apertura de las importaciones- han ido achicándose hasta cerrar sus puertas, lo que dejó a decenas de miles de personas sin su puesto de trabajo.

Pero además se da el caso de que, entre las firmas que han dejado de trabajar, se cuentan industrias y comercios que tenían 50 o más años de existencia, por lo que acumulaban dos o más generaciones de propietarios y también entre sus empleados, y que habían logrado resistir a fenómenos como el "Rodrigazo" en 1975, la hiperinflación de 1989, y la crisis con corralito y salida caótica de la convertibilidad, en 2002.

Sin embargo, el proceso de "sinceramiento de la economía" que comenzó con la quita progresiva de subsidios a los servicios públicos y siguió con la dolarización de los precios de los combustibles, le dio un golpe tan brutal al consumo que resultó ser demasiada carga aun para gente que ya tenía experiencia en pilotear tormentas.

Es otra de las "medallas" que seguramente le colgarán al gobierno a lo largo de la inminente campaña electoral.

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