SUSPENSIONES, CIERRES, DESPIDOS

La conspiración

En los últimos dos años desaparecieron 22 mil empresas y se destruyeron 290 mil puestos de trabajo. A pesar de ello, se sigue eludiendo el debate sobre el futuro productivo del país.

 Repasemos.

Whirlpool dejó de producir lavarropas en su flamante planta de Pilar: le resulta más barato ensamblar que fabricar. La automotriz Stellantis cerró una quincena su planta de El Palomar, de donde salen los Citroen, Fiat y Peugeot, para "adecuarse a la dinámica de producción".

En Las Varillas, Pauny produce apenas 35 tractores al mes de los 140 que podría hacer, porque están entrando unidades mucho más baratas desde China. Metalfor, otro grande de la maquinaria agrícola, consiguió un crédito de U$S 50 millones para levantar un tendal de cheques rechazados. Esta semana cerró Aires Fueguinos, que fabricaba en Río Grande los acondicionadores Electra y Feders.

También en el sur, la textil Sueños Fueguinos suspendió la actividad por tres meses. No es la única de ese rubro en problemas. TN Platex achicó su personal en sus fábricas de Corrientes, Tucumán y La Rioja. En esta provincia había cerrado Luxo, al igual que Vulcalar; esta última, de calzado deportivo, siguió los pasos de Dass, que hace zapatillas para Nike y Adidas y cerró su planta de Coronel Suárez en enero de 2025. Este miércoles, la hilandería Neba anunció que se va de Catamarca y despidió a los últimos de sus 105 operarios.

Los problemas acechan también al sector de alimentos. Granja Tres Arroyos languidece, jaqueada por la importación de pollos brasileños. En lácteos quebraron La Suipachense y ARSA, que elaboraba los postres Shimmy, mientras Lácteos Verónica tambalea. Los dueños de Frigorífico General Pico, creadores de la hamburguesa Paty, echaron a 250 trabajadores y quieren salirse del negocio "por el complejo contexto que atraviesa la industria". La jujeña Otito dejó de producir sus dulces y mermeladas.

La crisis alcanza a otras marcas famosas. Georgalos arrancó con suspensiones rotativas en diciembre, en plena temporada de ventas de turrones y Mantecol. Por la caída del consumo, Quilmes abrió retiros voluntarios en Zárate, donde elabora la cerveza Corona. Después de tres décadas, la fábrica cordobesa de alfajores La Paila bajó la cortina. En Santa Fe, el grupo Marengo vendió la línea donde hacía caramelos con un nombre premonitorio: No Hay Plata.

Todos esos episodios, y muchos más del mismo tipo, quedaron opacados por el resonante cierre de Fate, que dejó 920 trabajadores en la calle. Los trolls del oficialismo creyeron ver una maniobra de su dueño, Javier Madanes Quintanilla, en protesta contra las importaciones de neumáticos chinos. El presidente Javier Milei se sumó a esas sospechas con un tuit: "¿Conspiranoico yo?".

A la luz de la enumeración anterior (perdón por lo extensa), la supuesta conspiración parece inmensa. Pero hay otras cuestiones que dan para pensar. Por ejemplo, el raquítico mercado interno: ¿cuánto tiene que ver en este panorama que los trabajadores (en definitiva, los consumidores) perdieron un 20% de sus ingresos durante la presidencia de Mauricio Macri, no los recuperaron con Alberto Fernández y cedieran otro 6% en la era Milei? ¿Es razonable profundizar la apertura importadora cuando el ingreso de bienes de consumo final subió 54% en 2025? ¿Acaso la solución a la inflación es traer fideos de Albania o ropa por Shein?

En el mientras tanto, ¿qué hacemos con las 22 mil empresas que, según registros de la Secretaría de Trabajo, desaparecieron en los últimos dos años? ¿Cuánto consumirán y a quién le comprarán las familias de los 290 mil trabajadores despedidos? ¿Acaso las mineras que operan en Catamarca y Jujuy, con beneficios impositivos otorgados por el gobierno federal, absorberán esa mano de obra? ¿Cuál será el perfil productivo de la Argentina de la próxima década? ¿Las alternativas para los jóvenes se reducirán a Ezeiza o Uber?

Quizás algún día todos los sectores vinculados a la economía, entre ellos el gobierno, se embarquen en un debate sobre esos temas. Será más saludable que ver conspiraciones por todos lados.

Esta nota habla de: