Por Marco Bustamante

Desde hace muchos años oficinas gubernamentales de la Argentina recopilan información sobre avistamiento de luces extrañas y encuentros con seres extraterrestres. En este artículo exclusivo de cronica.com.ar, pondremos a su consideración los principales casos de los últimos 50 años, en los que organismos oficiales investigaron alguno de estos acontecimientos con el fin de demostrar no solo que el fenómeno OVNI es probable, sino innegable. Esta nota es posible gracias al trabajo incansable de CEFORA (Comisión estudio del fenómeno OVNI en la República Argentina), el grupo que viene apelando desde hace años por la desclasificación de toda la información vinculada a la temática en nuestro país.

 

EL OVNI de Yacanto

El primero de los episodios sucedió en Yacanto, Córdoba. El testigo principal fue un integrante de la Fuerza Aérea Argentina, el capitán Hugo Luis Niotti, quien observó un extraño aparato mientras viajaba en su auto rumbo a Córdoba capital. Para recordar el caso tomaremos párrafos de una carta que el propio testigo escribió ese año para la revista Aerospacio: "Esta fotografía fue tomada el día 3 de julio de este año (1960), aproximadamente a las 16:30 hrs., con una cámara de 35 mm mientras conducía por la ruta Nº 36, a una distancia de unos 70 km de la ciudad de Córdoba. Película de 21º DIN fue utilizada, con el diafragma abierto en un 2,8, 1/60 segundo de velocidad y distancia de enfoque en el infinito", y agregó: "Observé un objeto suspendido en el aire a unos 100 metros a la derecha de la carretera. Yo estimo que entre la detención del vehículo y tomar la cámara, me debe haber llevado un máximo de 40 segundos, y el objeto tomó unos segundos más para desaparecer entre las nubes. Este tenía la forma de un cono rotando sobre su eje, moviéndose lentamente hacia el el sur; el objeto estaba a unos 100 metros de la carretera y a una altitud de 15 m sobre el terreno". El capitán Niotti estimó su tamaño: "Diámetro de 3 a 4 m, por 6 a 8 m de altura (eje), color: gris oscuro, opaco, velocidad entre 5 y 7 km/h., con una aceleración final rápida que le llevó a 200 km/h. en 3 segundos más o menos".

El negativo original fue analizado por los técnicos fotográficos del Servicio de Información Aeronáutica de la FAA. Los expertos concluyeron: "Del análisis realizado se puede determinar que el proceso de desarrollo de su negativo fue normal, por lo tanto se puede afirmar sin ninguna duda que existe un registro de un objeto que bien podría estar relacionado con lo que el oficial declaró". Los analistas destacaron que la base del cono parecía más oscura en la foto que el gris mencionado por Niotti, especulando que "esto podría ser atribuido a la sensibilización de la película fotográfica por la influencia de radiaciones fuera del espectro de la luz y de naturaleza desconocida". Una copia de la foto fue enviada ese año a los Estados Unidos y llegó a manos del famoso  Proyecto Blue Book y hasta el Profesor Joseph Allen Hynek, en persona, se entrevistó con Niotti para saber más sobre lo ocurrido.

OVNI: La caída de Bahía Blanca

El 21 de mayo de 1962, en la tarde-noche de Bahía Blanca, un OVNI fue visto por miles de personas en la ciudad atlántica. El fotógrafo del matutino La Nueva Provincia, Miguel Thomé, logró registrar el fenómeno con su cámara y al otro día fue tapa del diario local. Según testigos, el aparato era de un tamaño dos veces más grande que la luna llena. Thomé, en ese entonces, tenía 23 años y su experiencia quedó inmortalizada en letra de molde: "Subí al Jeep del diario con el objeto de buscar un lugar de buena visibilidad. Al llegar a la calle Don Bosco estacioné el coche, dejándolo en dirección inversa a la que traía, con el motor en marcha y las luces encendidas: fue algo instintivo porque veía al objeto acercarse hacia ese lugar. Apoyé nerviosamente la cámara en el guardabarros, regulé la exposición y velocidad del diafragma, y oprimí el obturador. A medida que el objeto se iba acercando –agregó-, obtuve la segunda toma. Por un momento la aparición se hizo mucho más grande, como de 50 centímetros de diámetro. El ovni quedó entonces fijo en un lugar, pero un momento después giró bruscamente hacia el sur y desapareció. Cuando reaccioné, subí al Jeep y me dirigí al diario, entré en la redacción gritando: '¡He sacado fotos al ovni!'".

Pocas horas después, la embajada de los Estados Unidos enviaba un informe a la Secretaria Nacional de Investigación de Fenómenos Aéreos del país del norte. Paralelamente, el Ministerio de Marina de Argentina, investigaba el hecho, ya que ocurrió próximo a la Base Aeronaval Comandante Espora.

La fotografía del Ovni de Bahía Blanca
El informe de la embajada de Estados Unidos
El informe de la embajada de Estados Unidos
El informe de la embajada de Estados Unidos

Extraños "ecos" en Punta Indio: ¿OVNIS?

El siguiente caso transcurrió en Punta Indio, a tan solo 140 kilómetros de la capital. Según relatos documentados, en 1963 comenzaron a aparecer misteriosos puntos en el radar (bips) en los aparatos de la Base Aeronaval. Estos "ecos", mostraban algún tipo de comportamiento inteligente. Investigadores del fenómeno OVNI, sostienen que esas anomalías llegaron a perseguir aviones por varios minutos. La base funciona desde 1928 y es protagonista absoluta de gran parte de la casuística OVNI de la zona. En 1963 se instaló la torre de control con GCA (Ground Control Approach) –radar de aproximación– marca Collins, popular a partir de la guerra de Vietnam. La instalación, el control y el posterior empleo del radar estuvo a cargo del Taller de Electrónica de Punta Indio (TEPI), con la ayuda del suboficial González Desseff, que ya había trabajado en la colocación de un equipo similar en la base Comandante Espora. Por entonces se reportó gran cantidad de apariciones de bips que se destacaban en el radar y mostraban un desplazamiento definido y coordinado.

OVNIS en la Antártida

Era una noche clara y de cielo estrellado, con escasa nubosidad, en la base naval argentina "Decepción", situada en la isla homónima. El 3 de julio de 1965, un grupo constituido por 17 personas, fueron testigos del avistamiento de un extraño objeto luminoso en el cielo. La experiencia duró 62 minutos. Un par de días después, los medios nacionales recogieron la palabra del comandante de la base antártica, el teniente de fragata Daniel Perissé. "Nosotros sólo hemos visto un objeto volador no identificado. Por informaciones que poseemos, sería el mismo que observaron los personales de los destacamentos chilenos y británico. Puedo agregar que el curioso hecho fue comprobado en días anteriores, siendo siempre un solo objeto". Además de la marina argentina, el episodio fue investigado por el ministerio de defensa de Gran Bretaña dirigido en ese momento por R.A. Langton a raíz de una carta que el celebre expedicionario antártico Sir Vivian Fuchs le envía en días porteriores.

La carta íntegra dice así:

Estimado Sr. Langton; El 12 de julio de este año, la base del British Antarctic Survey en isla Decepción (62 59’S, 60 34’W) informó lo siguiente, que cito según lo solicitado: La base argentina (en Isla Decepción) observó una luz de colores y en movimiento el 7 y 20 de junio y el 3 de julio. La base chilena (también en Decepción) hizo observaciones similares en las dos últimas fechas. Una luz roja-verde-amarilla parpadeante fue observada desde la base británica a las 2300 Z el 2 de julio hacia el norte, se había movido rápidamente en dos oleadas desde el oeste, luego retrocedió a lo largo de ese curso durante una corta distancia antes de regresar de nuevo al norte, donde permaneció estacionaria durante unos 20 minutos. Creo que debería comentar que nuestra gente en la Antártida no consideró al evento lo suficientemente importante como para hacer comentarios hasta que se lo pregunté. Solicité información debido a la presión de la BBC., la NBC y la prensa que actuaba en base a un boletín de noticias distribuido desde Argentina. Muy atentamente (firma) V. E. Fuchs.

OVNI a la vista: "Guarda que nos chocan"

Ocurrió a las 21.40 horas del domingo 21 de noviembre de 1965. Un avión Caravelle que volaba para Aerolíneas Argentinas, cumplía el vuelo regular 289, procedente de Río de Janeiro, Brasil. La máquina volaba a 10 kilómetros del aeropuerto de Resistencia (Chaco). La nave era piloteada por el comandante Pedro Bassi, a su lado, el comandante Domingo V. Longo. En esa circunstancia, el comandante Longo observó un punto brillante por la ventanilla izquierda a 90 grados del fuselaje del Caravelle. En un principio creyó que era el planeta Venus, pero eso estaba a punto de cambiar. Todo esto ocurre a 10.000 metros de altura. Bassi inició el descenso. Longo volvió la vista a la izquierda. La luz brillante persistía, pero había aumentado de tamaño. "¿Será otro avión?", se preguntó Longo. Miró la hora, 21.50. Estaban a 3000 metros del suelo, cuando de la nada, la aeronave de Aerolíneas Argentinas se llenó de luz. Según una nota de la revista Gente del 2 de diciembre de ese año: "Longo alzó la mirada y se negó a pensar lo que sus ojos veían. A menos de 500 metros del Caravelle, un disco luminoso se dirigía hacia ellos como para embestirlos de costado. De su garganta nació un grito: ¡Guarda que nos choca!".

El humanoide del Dique La Florida

Uno de las más emblemáticas apariciones de OVNI en el país, es el Caso "Dique La Florida", ocurrido en ese sitio turístico de la provincia de San Luis el 4 de febrero de 1978. Este extraño hecho, se produjo cuando cinco pescadores observaron el descenso de una nave en forma de plato volador y de su interior bajó un ocupante, que al acercarse, les dio una señal como de saludo. El episodio fue investigado por la Jefatura de la Policía provincial y la delegación de la Policía Federal. El informe redactado por la policía el 18 de febrero de 1978, firmado por el entonces jefe de la Policía, Raúl López; detalla que a las 4:45 del 4 de febrero, a unos 100 metros del club Náutico, un grupo de personas "observaron un OVNI rodeado de una aureola con irradiación fosforescente". Al seguir la lectura del documento, se certifica que la nave se encontraba a 4 metros del suelo y que se desprendía una escalera por donde descendió un ser apariencia humanoide.

Líneas más adelante, se menciona que tomaron muestras del suelo para ser analizadas por la división científica de la Policía, junto a la cátedra de Mineralogía dependiente de la Escuela de Geología y Minería de la Universidad Nacional de San Luis, provincia de ocurrió el hecho. Al finalizar, el archivo dice que "no comprobaron radiactividad, magnetismo, ni signos extraños", en las pruebas extraídas de la escena del caso. Los análisis de las muestras se realizaron con la colaboración de personal de la Cátedra de Mineralogía, dependiente de la Escuela de Geología y Minería, de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales. El análisis que fue realizado para determinar de forma cualitativa la presencia de radioactividad, se realizó a través de un detector de radiaciones del tipo Geiger-Müller, y se obtuvieron resultados negativos. Este caso fue seguido atentamente por Norteamérica que, incluso, llegó a tener un observador durante los interrogatorios.

El humanoide del Dique de Florida.
El comunicado de la policía sobre el episodio.

Los OVNIS de Malvinas

Ocurrió entre el 4 y 10 de abril de 1982.  Un grupo de soldados hacía un relevamiento en la estancia El Cóndor, ubicada en las proximidades de Río Gallegos, camino a Cabo Vírgenes.  El lugar es propiedad de la familia Benetton, una zona inhóspita y apartada, ubicada sobre la ruta nacional 3. Todo esto ocurre en pleno conflicto de Malvinas. A eso de las 3 de la mañana, estaban durmiendo en la guardia, cuando comenzaron a escuchar unos fuertes golpes en la puerta. Era el soldado que estaba afuera haciendo custodia, golpeaba con desesperación, como si hubiese visto un monstruo o algo así. De pronto, una luz muy fuerte los cegó; era como la iluminación de una cancha, muy potente y blanca. Había mucho viento y estaba nevando, pero en el círculo donde estaba esa luz, no caía nieve y el clima era aparentemente templado, pero reinaba un inquietante silencio. Los otros dos soldados, que estaban afuera, quedaron absortos mirando hacia el cielo, donde había una nave gigantesca, con luces. Era ovalada y las luces venían de los laterales. Los que estaban adentro salieron corriendo, el episodio duró aproximadamente 15 minutos. Cuentan que no les dio temor, sino una especie de tranquilidad y calma. En un momento dado, hizo un movimiento muy suave y desapareció entre los cerros a gran velocidad y en apenas segundos, volvió el viento y la nieve.

Román, cuenta que se quedaron mirándose entre todos. A la mañana siguiente apareció un helicóptero del Ejército con personal militar y no parecían argentinos, le contó el ex soldado a la investigadora.  En ese momento, el hombre pensó que eran americanos, los juntaron a todos en un lugar y luego los llevaron a una habitación del Regimiento de Infantería Mecanizado 24, donde les sacaron todo el armamento y elementos que tenían, dejándolos sólo con las remeras, las bombachas de fajina y los borceguíes sin cordón. Al cabo de una hora y media los llevaron a otra habitación ubicada al lado, era un poco más grande. En ese lugar trataron de convencerlo de que lo visto, podía ser una especie de armamento nuevo de los ingleses o algo por el estilo. Esto no coincidía con lo que pensaban.

El caso Polanco

En julio de 1995 la tripulación de un vuelo de Aerolíneas Argentinas, pudo divisar un OVNI mientras se acercaban al aeropuerto de Bariloche. Otro avión de Gendarmería Nacional pudo presenciar lo que estaba ocurriendo y verificar la experiencia.  El comandante Jorge Polanco, en la cabina del Boeing 727 de la empresa estatal, contó en reiteradas ocasiones la experiencia pero siempre es bueno recordarla: “Llegando a  Bariloche nos avisan desde la Torre de Control que había habido un corte de luz". "Estuvimos a punto de volver a Aeroparque. Al rato nos informan que se había retomado la energía con un generador auxiliar del aeropuerto, utilizado para estos casos”, contó.

Y continuó: “Cuando llegamos a la vertical de Bariloche comencé a ver una luz a lo lejos, como a unas 12 millas del aeropuerto y a lo que se llama la posición geográfica a las 11 del reloj. Desde la Torre de Control nos dicen que no tenían nada, solo un avión de Gendarmería pero que está detrás de nosotros. Era un avión militar con dos gendarmes que resultaron dos grandes amigos y luego fallecieron”. Además, describió que los pilotos del vuelo que los seguía fueron quienes pudieron observar el momento en que el ovni se puso prácticamente junto al Boeing 727 de Aerolíneas Argentinas en el descenso hacia el aeropuerto internacional Luis Candelaria. En este caso, fue la Fuerza Aérea Argentina la que investigó el extraño episodio y hasta redacto un informe final en donde se da a entender que todo se debió a una confusión, pero hasta el día de hoy Polanco está seguro de haber visto un OVNI.

La tapa de Crónica con el testimonio de Jorge Polanco

La Nave de Neuquén 

Ocurrió el 30 de junio del 2020, minutos antes de las 19:00. Desde el Aeropuerto Presidente Perón de Neuquén, despegó un pequeño avión Cessna C150 para una práctica de vuelo. En el biplaza viajaban Federico Franke, Jefe del aeropuerto y Sergio Fernández, el Jefe de Instructores de Vuelo. Cuando el aparato sobrevolaba la zona del barrio Las Perlas, divisaron hacia el este una potente luz. Los radares de la principal terminal aérea de la región no lograron registrar absolutamente nada. Por ese motivo, descartaron que se tratara de una aeronave regular.

El piloto Sergio Fernández contó que era “una luz más potente que la de un avión comercial”. Además descartó que fuera un drone o satélites: "Veo satélites geoestacionarios todo el tiempo. Son aparatos localizados a la altura de las órbitas terrestres y que parecen estáticos porque acompañan la velocidad de rotación de la Tierra. Eso no era un satélite", dijo el instructor y agregó: "Esta fuente de luz estaba claramente ubicada a unos 5 kilómetros al sur de Roca y a una altura de aproximadamente 6.500 pies (unos 2000 mts)". La experiencia concluyó 19:50, cuando el avión ya había llegado al aeropuerto neuquino y la potente luz se esfumó súbitamente. Crónica.com.ar accedió en exclusiva a una carta de navegación realizada por el piloto en donde señaló en rojo una zona específica del mapa y debajo colocó la palabra OVNI. 

La carta de navegación del vuelo.

 

Mirá el informe completo de Ovnis en Argentina

 
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