INFORME

Un sacerdote pionero de la parapsicología

Oscar González Quevedo marcó para siempre la historia hisponamericana 

Por Prof. Antonio Las Heras (*)
alasheras@hotmail.com

Imposible referirse a la historia de la parapsicología del mundo hispanoparlante sin abordar la vida y obra del sacerdote jesuita Oscar González Quevedo.

Quienes tengan cierta edad cronológica, lo recordarán participando en los programas televisivos de Nicolás “Pipo” Mancera, donde hacía todo tipo de asombrosas demostraciones, incluyendo las de atravesarse una aguja de tejer en la piel de su cuello, sin dejar de hablar, sin sangrar y sin manifestar el más mínimo dolor. Ejemplo cabal de que el cuerpo está dominado por la mente.

Enseñó que el factor parapsicológico habita en la persona humana y que no había que intentar desarrollarlo a voluntad pues eso podría provocarle a quien lo hiciera graves trastornos psicopatológicos.

Quevedo sostuvo que los fenómenos parapsicológicos son esencialmente espontáneos e incontrolables, explicables desde una base científica, y que no existe ninguna contradicción entre la verdad religiosa y la verdad científica. Personalmente, fui alumno y discípulo, pude conocer a esta personalidad extraordinaria tanto como investigador científico como en su función sacerdotal y de consejero espiritual.

Oscar González Quevedo Bruzón nació el 15 de diciembre de 1930 en Madrid. Fue hijo de Ángeles Bruzón y Manuel González Quevedo, diputado afín al golpe de estado franquista, que fue fusilado en el año 1937 por el bando republicano. Según su relato, la familia tuvo que exiliarse a Gibraltar, donde le recomendaron, por miedo, no salir mucho a la calle.

Un tío suyo (espiritista) le llevaba libros de espiritismo que él devoraba. Ahí nació su interés por la Parapsicología. De familia tradicionalista, cuando estudiaba en el colegio de los jesuitas de Vigo decidió ingresar en la Compañía de Jesús. Ingresó en Salamanca, cursó el noviciado y juniorado, luego filosofía en Comillas (Cantabria) y en la etapa de magisterio fue destinado a Brasil, más precisamente a la ciudad de SÒo Paulo.

Obtuvo las licenciaturas en Humanidades Clásicas, Filosofía, Psicología y Teología, doctorándose en esta última disciplina. El 7 de diciembre de 1961 fue ordenado sacerdote. Tres años después fundó y fue director del Centro Latinoamericano de Parapsicología (CLAP), radicado en SÒo Paulo. Desde su llegada a Brasil, orientó su quehacer apostólico y pastoral al estudio, investigación y difusión de la parapsicología.

Una de sus frases más conocidas fue: “Utilizo la parapsicología para evangelizar”. Este sacerdote jesuita enseñaba que sólo la religión católica goza de verdaderos milagros, siendo éste uno de los criterios de verdad y prueba legítima del origen divino de la religión cristiana.

De hecho, en el CLAP se investigaron fenómenos parapsicológicos, como telepatía, precognición, clarividencia, telekinesis, retrocognición, pantomnesia, xenoglosia, ectoplasmia, fantasmogénesis y materializaciones, entre otros. El Padre Quevedo se hizo famoso en los años 90 como protagonista de un programa televisivo, el segmento “Cazador de enigmas” cuyo slogan era “Isso non ecziste” (Eso no existe), en el que explicaba fenómenos extraños de la naturaleza así como también desenmascaraba charlatanes.

La afirmación “esto no existe”, sintetiza su praxis refutando como fraudulentos a videntes profesionales, espiritistas, curanderos y brujos. “El espiritismo es una estupidez y solo cree en él quien es idiota”, afirmaba sin vergüenza en los programas de máxima audiencia de un país donde el espiritismo es reconocido como religión.

Investigó casos relacionados con casas encantadas, grabaciones del “Más Allá” y supuestos hechos de precognición que involucraban accidentes.

En su papel de desmitificar fenómenos parapsicológicos, curanderos y acontecimientos inexplicables, se convirtió en una figura mediática. Atacaba a los curanderos, afirmando que practicaban ejercicio ilegal de la medicina y perjudicaban a los enfermos. Incluso fue contra sus colegas católicos: “Los sacerdotes, en su mayoría, son de una ignorancia tremenda."

"Que hablen de doctrina sobrenatural, inobservable. Eso es religión, eso es teología. Hablar de hechos es ciencia, es parapsicología””, dijo en una entrevista con TV Globo, en 2012. Ante las cámaras llamó estafadora a una médium que aseguraba materializar objetos a partir del algodón de un barreño. También le habló en hebreo a uno que decía que era la reencarnación de Lucifer para deshacer su mentira.

Con sonrisa socarrona se atravesó un alfiler de gancho en la garganta mientras un faquir, actuando para otra cámara, invocaba fuerzas esotéricas fingiendo una exagerada concentración para poder hacer algo similar ante el público. El Padre Quevedo falleció en Belo Horizonte, en la madrugada del 9 de enero de 2019.

RECONOCIDO AUTOR: SUS LIBROS MÁS DESTACADOS

Los libros del padre Oscar González Quevedo fueron reeditados numerosas veces y se tradujeron a los principales idiomas.

“Lo que es la parapsicología”, “La cara oculta de la mente y “Las fuerzas físicas de la mente” le dieron reconocimiento mundial. Otros de sus textos que siguen siendo de gran valía para estudiantes son: “El rostro oculto de la mente” (1967), “Las fuerzas físicas de” (1973), “Los curanderos” (1977); “¿Qué es la Parapsicología?” (1977), “Antes que regresen los demonios” (texto que generó gran controversia sobre todo entre los teólogos, 1989) “¿Los muertos interfieren en el mundo?” (1991), “¿Identificación de los muertos?” (1.992), “Las pruebas de la Ciencia y los grandes desafíos económicos para los espiritistas” (1993). “Palabra de Yahweh” (1993), “Milagros. La Ciencia confirma la Fe” y “Nuestra Señora de Guadalupe. La mirada de María a América Latina” (1996).

(*) Doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. Magister en Psicoanálisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicología y de la Asoc. Junguiana Argentina

Esta nota habla de: