El hallazgo del cuerpo de Gonzalo Calleja, un contador de 29 años que era intensamente buscado desde el miércoles, conmocionó a  Paraná. Los investigadores aguardaban la autopsia para conocer las causas de muerte; mientras que la policía buscaba dar con un Esospechoso que coincidiría con la hipótesis más fuerte hasta el momento.

Calleja fue visto con vida por última vez cerca de las 17.30 del miércoles, en la mencionada capital de la provincia de Entre Ríos. Su auto fue hallado poco después, con 9 mil dólares en su interior, por lo que fue sometido a peritajes por parte de los pesquisas.

El cadáver fue encontrado 24 horas después, en una zona con vegetación espesa, ubicado en las calles Báez y Montiel, por un transeúnte que pasaba por el lugar junto a una niña y que dio aviso al teléfono de emergencias 911.

Si bien trascendió que el cuerpo tenía signos de estrangulamiento, los investigadores aguardaban este viernes los primeros resultados de la autopsia para conocer en detalle cómo fue la mecánica de la muerte. Además, buscaban determinar si Calleja murió en ese lugar o fue arrojado ahí sin vida

“Cuando podamos saber bien los motivos del fallecimiento lo comunicaremos. Tenemos una hipótesis investigativa, buscaremos avanzar con datos sólidos”, indicó Mariano Budasoff, uno de los fiscales que interviene en la causa junto con Santiago Alfieri, a ElOnce TV.

Las pistas que surgieron en las últimas horas sobre los movimientos de Calleja apuntaban a que el contador fue asesinado tras un cambiar divisas. Así establecieron el testimonio de allegados, así como los 9 mil dólares encontrados dentro del auto.

Otro punto que los pesquisas buscaban esclarecer es dónde está el teléfono celular de la víctima, que será clave para analizar las últimas comunicaciones y con quien planeaba encontrarse en la zona de Batalla de Suipacha y Pringles, donde encontraron su auto. 

En la noche de este jueves, la policía realizó 13 allanamientos de manera simultánea. El objetivo es localizar a una persona, apodado Brandon, domiciliado en el barrio 1° de Julio, que tendría orden de captura por la causa. 

Durante esos 13 operativos, los efectivos secuestraron 16 teléfonos, 1.000 dólares que serán peritados, droga y una memoria de cámara.