"Agradezco a toda la gente del país que se solidarizó, a mis compañeros, a mis familiares, les agradezco a todos", arrancó Fernando Altamirano la nota con Crónica HD. El esposo de Lourdes Espíndola, la oficial de la Bonaerense baleada en el cuello por dos motochorros mientras esperaba el colectivo en Ituzaingó, recordó con mucho cariño a su mujer: "Nos amábamos mucho, no teníamos secretos, éramos compañeros. Ella era mi vida".

La víctima de 25 años, madre de un nene de 6 años, que se encuentra con muerte cerebral en el Hospital Posadas, salió de su trabajo en la estación peaje Quintana (Autopista del Oeste) en Ituzaingó y se dirigió a la parada de colectivos. Allí, fue abordada por dos motochorros que le dispararon y le robaron el arma reglamentaria.

"Somos gente humilde, trabajadora", remarcó, entre lágrimas, Altamirano en diálogo con Santo Biasatti. Cuando el periodista le preguntó si seguirá formando parte de la fuerza, el oficial subrayó: "Al momento voy a luchar por la seguridad de mis compañeros y de los ciudadanos, para que no pasen más estas cosas. No quiero otro policía muerto".