La sala del Juzgado de Garantías de Villa Gesell, donde se desarrolla la audiencia oral para definir las prisiones preventivas de los ocho rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez Sosa (18), tiene un espacio tan reducido que tuvieron que quitar muebles para que entren el juez, las partes y los ocho acusados, informaron fuentes judiciales.

Si bien el Código Procesal Penal bonaerense en su artículo 168 bis establece que este tipo audiencias es de carácter “oral y pública”, las limitaciones de espacio del Juzgado de Garantías 6 de Dolores, con sede en Villa Gesell, hicieron imposible la presencia de público y prensa.

Según las fuentes consultadas por Télam, la sala tiene tan sólo “cuatro metros por cuatro” y “es tan chica que tuvieron que sacar los escritorios" de la fiscalía y los defensores para poner los asientos suficientes para que entren el juez, un secretario, la fiscal, los abogados de las partes y los ocho imputados.

"Y a eso hay que sumarle a los custodios del Servicio Penitenciario Bonaerense que van a estar cumpliendo su función parados, pero también ocupan espacio", agregó un vocero judicial.

Máximo Thomsen (20) y Ciro Pertossi (19), acusados de ser "coautores" del crimen, y Luciano (18) y Lucas Pertossi (18), Enzo Comelli (19), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (18) y Ayrton Viollaz (20), considerados por la fiscal del caso como "participes necesarios", fueron trasladados desde Dolores, donde permanecían detenidos, hasta Villa Gesell para participar de una audiencia clave en la que el juez a cargo del caso, David Mancinelli, decide sobre el pedido de prisión preventiva solicitado por la fiscal Verónica ZamboniHugo Tomei, abogado defensor de los rugbiers, solicitará que queden bajo arresto domiciliario.