Denunció por abuso sexual a su abuelo, y ahora teme por ella y sus hijos, por las constantes amenazas y agresiones
Una joven vive una pesadilla junto a sus hijos, luego de haber denunciado a su abuelo, en la zona norte del Gran Buenos Aires. Según contó a cronica.com.ar, sus tíos la amenazan permanentemente y tiene miedo por más represalias.
Una mujer de 35 años vive atemorizada por las constantes amenazas y agresiones que recibiría de parte de sus propios familiares, como represalias por haber denunciado a su abuelo, a quien acusó de abuso sexual.
En diálogo con cronica.com.ar, la víctima contó que teme por ella y sus hijos, y que vive una pesadilla constante, a raíz de que comparten el mismo terreno con los agresores, en la localidad bonaerense de Maquinista Savio.
"Me amenazan a mí, y hacen cosas a los chicos. Y el señor gordo del video (pareja de su tía), dijo que nos van a hacer mier... a todos y creo que ahí habla de mis hijos también", señaló Estefanía.
El último episodio de violencia ocurrió recientemente, y ella lo filmó con su celular. "Me esperaron en la escalera de mi casa, porque yo comparto baño con mi mamá, y cuando vuelvo, me agarraron todos y uno de ello me amenazaba", aseguró.
De acuerdo a la denuncia, realizada el 25 de mayo pasado, la joven habría sido abusada por el hombre, identificado como Juan Victorino Valderrama, cuando ella tenía entre 26 a 27 años, en momentos en que su madre se iba a trabajar.
Según la acusación, el primer aberrante acto que se le atribuye al imputado, habría consistido en un acoso sexual, cuando le ofreció "masajes porque la veía muy cansada", a lo que la denunciante le respondió que no, y lo echó de su casa.
Sin embargo, eso no fue lo único, debido a que, no conforme con ello, y más indignarte aún, el mismo sujeto la atacó semanas después. "Su abuelo ingresa nuevamente a su cuarto, pero en esa ocasión, habría apretado sus pechos, y habría manoseado su cola, y sus genitales por encima de su ropa", dice en la denuncia.
Estefanía se pudo defender con una patada, pero antes de irse, le escuchó decir al menos dos veces al denunciado: "No digas nada". No obstante, se animó a hablar después de mucho tiempo y contarle todo a la Justicia, lo que habría desencadenado la violenta reacción de sus tíos.
Cómo primera medida, la fiscalía ordenó la exclusión del hogar del imputado, por lo que se habría tenido que ir del lugar. Además, dispuso una restricción perimetral para que no se pueda acercar a la víctima.
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