Dario Badaracco, único detenido por la muerte de Araceli, falleció tras varios días de agonía en el penal de Sierra Chica. Tenía quemaduras en el 60 por ciento de su cuerpo.

En diálogo con Santo BIasatti, la madre de la joven victima, Mónica Ferreyra, contó cuáles fueron sus sensaciones tras la muerte del delincuente en "Santo Día".

"Ya no tengo sentimientos, no tengo dolor por la muerte de nadie", aseguró la mujer, quien dijo sentirse repuesta tras el asesinato de su hija en 2017. 

Cuándo se la consulto por la muerte de Badaracco, afirmó: "No tengo dudas de que esta fue una muerte por encargo", además justificó "No le convenía a nadie que el hablara, querían hacerlo callar".

"La madre de Bradaco, ahora que conoce el dolor, que hable y diga la verdad", sumó a su relato, debido a que cree que los cercanos al fallecido "no cuentan todo lo que saben por miedo".

La madre de la víctima fue concluyente en cuanto al accionar judicial: "La fiscal López Pereyra no supo hacer su trabajo, confía en la nueva fiscal del caso, en mi abogado. Yo quiero que mi hija pueda descansar en paz".

La familia Fulles aún espera que los jueces determinen la fecha un juicio para poder encarcelar, a quienes ellos entienden, son los responsables de la muerte de Araceli. "Quiero que digan la verdad", sentenció.

La autopsia

Según Ferreyra la autopsia realizada en el cuerpo de Araceli arrojó "una muerte por laso" y continuó acongojada: "A mi hija me la enterraron, me la quebraron, me la violaron y la pusieron en un pozo con cal. Ellos querían hacer desaparecer el cuerpo de mi hija".