La preocupación del padre de la mujer que denunció a los rugbiers franceses por abuso sexual: "Deben quedarse en prisión preventiva hasta el juicio"
El papá de la joven mendocina de 39 años demostró su preocupación ante una posible decisión de la fiscalía sobre los rugbiers franceses, quienes podrían quedar en libertad y regresar a Francia.
El padre de la joven mendocina que denunció a los rugbiers franceses por caso de abuso sexual pidió que los acusados permanezcan detenidos, a raíz de que el próximo lunes se vence el plazo de la prisión preventiva dictado por la Justicia.
Tanto la identidad del padre como la de su hija se mantienen en resguardo. “Mañana el fiscal puede ratificar y los rugbiers deberían quedarse en prisión preventiva hasta el juicio. Si no lo ratifica, los rugbiers hacen su valija y se van a Francia", lamentó el hombre desesperado por lo que sucederá en las próximas horas.
En una entrevista televisiva, el padre de la víctima de 39 años dijo estar "sumamente preocupado" por la situación, y puso en dudas la decisión que tomará la fiscalía, a cargo de Darío Nora.
"Para mí se van a ir a Francia. Me voy a disculpar mil veces si el fiscal toma otra decisión", opinó ante la prensa sobre los dos rugbiers franceses Oscar Jegou y Hugo Auradou, defendidos por abogados del estudio jurídico de Rafael Cúneo Libarona, hermano del actual ministro de Justicia, Mariano.
En ese sentido, dijo que los implicados "contrataron un estudio complicado, cuestionable, posiblemente eficiente y vinculado con ciertos sectores del poder que no son los jurídicos".
Detalles de la versión de su hija contra los rugbiers franceses
Sobre lo sucedido con su hija, dijo que existe "un delito penal", en el que "hay una violación en grupo porque participaron dos personas" y "la defensa sigue diciendo que hubo consentimiento y ella no conocía a la segunda persona".
Según el testimonio que su hija le dio, es que "ella no se fue del boliche con dos personas, ella se fue con otra pareja que iba con otro rugbier distinto a un hotel cinco estrellas. Ingresaron a la habitación, pero lo que hubo es un cambio de actitud absoluto".
Tras la supuesta violación, sostuvo que su hija "volvió a su casa totalmente demacrada, casi fuera de sí. Lo primero que hizo fue tomarse tres o cuatro pastillas para dormir. Cuando se despertó pude tomar contacto con ella y vi las lesiones que tenía expuestas".
Además, dijo que la víctima apareció con “todo el mentón negro, los brazos y piernas golpeadas al igual que sus partes", y que los especialistas pudieron comprobar en su cuerpo "no menos de 15 laceraciones".
En tanto, sobre la salud de la joven mendocina, señaló que "está absolutamente controlada ahora, con medicación de los propios peritos", y que "el daño que le hicieron a mi hija es irreparable".
Por último, el hombre denunció que la puerta de su casa fue "barroteada" pero sin éxito, y hasta los propios vecinos le "escribieron los coches", solicitando una "protección personal" tanto para su hija como la familia.

