La Justicia dejó en libertad a los dos policías que eran investigados por la muerte de Facundo, un chico de 11 años que acompañaba a un motochorro, que recibió un disparo durante una persecución y tiroteo en la zona del Bajo en la capital tucumana. No encontraron indicios de que se trate de un caso de gatillo fácil.

La abuela de Facundo contó su historia: “Mi hijo no lo cuidaba, porque están separados. O sea que fue insostenible por culpa de la madre, porque ella jamás se preocupó”, aseguró.

La mujer contó que el nene tuvo problemas de conducta desde pequeño. “El chico, a los 9 años ya era destrozón; su padre le pegó un varillazo. Por eso estuvo detenido y le quitaron la patria potestad”, dijo. La señora afirmó además que incluso llegó a temer que a su hijo lo matara su nieto.