Concepción Arregui Moreno, la ciudadana chilena desaparecida el 5 de febrero último y cuyo cadáver fue hallado en aguas del dique Potrerillos, en el departamento mendocino de Luján de Cuyo, fue ejecutada de dos balazos en la cabeza, su cuerpo fue embalado en una bolsa de dormir y atado con cadenas y sogas a un balde con cemento.

Los detalles fueron informados por el fiscal Pirrello, quien dijo a la prensa que no se hallaron indicios de que “Conchi” Arregui Moreno haya sido golpeada antes de ser asesinada y que la identificación del cadáver se realizó comparando las huellas dactilares.

En tanto, el procurador de la Corte Suprema de Mendoza, Alejandro Gullé, resaltó el trabajo de los buzos de la Policía, de los Bomberos y de la escuela Aconcagua, que permitieron el hallazgo.

"Con mucho pesar confirmo que después de cincuenta días hemos encontrado el cuerpo de Concepción Arregui", dijo brevemente el procurador respecto del cadáver de la mujer, por cuyo crimen está detenido su marido.

La mujer de procedencia chilena era buscada desde el 5 de febrero pasado, cuando supuestamente tenía previsto viajar en micro a Chile para visitar a sus parientes y no se supo nada más de ella.

Al ser interrogado apenas se conoció la desaparición, su marido Audano López (70), dijo que aquel día llevó a Concepción a la terminal de ómnibus, pero que no tenía pasaje.

Esta fue la primera señal de alarma para sus familiares, quienes aseguraron que esa no era una conducta normal en “Conchi”, como le decían sus conocidos, y comenzaron a sospechar del marido.

Finalmente, luego de casi un mes, el hombre confesó a la Policía que la había matado y arrojado el cuerpo en la zona del dique Potrerillos, a 70 kilómetros de la capital provincial, por lo que quedó detenido a disposición del fiscal Gonzalo Nazar, quien lo imputó por “homicidio agravado por el vínculo” y ahora se aguarda la audiencia de prisión preventiva.

El hombre confesó que la había asesinado a balazos y que la había arrojado al agua dentro de una bolsa de dormir.

Los buzos de la policía habían hallado este domingo al mediodía un bulto con un cuerpo humano a 60 metros de la orilla y 17 metros de profundidad. 

"El cuerpo se ha conservado muy bien. La causa de muerte tiene que ver con dos disparos de arma de fuego en la cabeza. Se pudo identificar comparando las huellas digitales con las del documento”, dijo el fiscal Pirrello.

Según detalló en conferencia de prensa, el cuerpo “estaba embalado en una bolsa de dormir y cubierto por una carpa, atado con cadenas y sogas a un balde con cemento. Tenía precintos y ataduras en pies y manos”.

"Las bajas temperatura contribuyeron a conservarlo en buen estado y pudimos contrastar las huellas digitales con las de su documento. Está confirmado que pertenece a Concepción”, señaló el fiscal.

Asimismo, explicó que "tenía signos de disparos en la zona de la sien y en la nuca", y que las pericias "no indican la participación de terceras personas”.

Según se informó, el cadáver "no presentaba más lesiones que los disparos y será entregado a su familia este mismo lunes”.

En tanto, respecto del móvil del crimen, según el fiscal “surge el tema de la separación, de los bienes con los que se iba a quedar Concepción producto del divorcio” y destacó que, de acuerdo a los testimonios de conocidos y amigos, la mujer planeaba vender su casa, donde convivía con Audano en la zona de Las Compuertas, en Luján de Cuyo, y regresar a Chile.