E l Tribunal Oral Criminal Nº 1 de Morón condenó a 50 años de prisión al exsargento de Comando de Patrullas de la policía bonaerense de Ituzaingó, Ángel Borile. El ex policía fue encontrado culpable del femicidio de su exmujer, Ivana Gómez, y del escribano Néstor Rombolá, ambos hechos ocurridos en 2014.

Según fuentes judiciales, en el fallo los magistrados coincidieron con la valoración de las pruebas que realizaron los fiscales Paula Hondeville y Hernán Moyano, quienes esgrimieron en el planteo que se trató de un accionar con un total desprecio por la vida ajena y sin ningún tipo de remordimiento.

A esa consideración, uno de los jueces a cargo de la condena, Claudio Chaminade, le agregó el componente de que fue "un cobarde" al no permitir que ninguna de las víctimas se defendiera del sanguinario ataque. "No sólo fue un fallo contundente sino que nos emocionó hasta las lágrimas. Los jueces describieron al asesino como un cobarde, que mató por el sólo hecho de matar, y en el caso del escribano, lo mató para llevar adelante su designio criminal contra su ex pareja. Una cosa de locos", describió el abogado Luis Rappazzo.

Ese letrado representó en el juicio a los hijos de Rombolá. "Tiene 44 años y estará 50 años en la cárcel. Si sobrevive saldrá casi a los 100 años", detalló el abogado. El doble asesino pidió la palabra y volvió a hablar al final del juicio. En ningún momento mostró arrepentimiento y reiteró su argumento de recordar nada más el momento de ingreso a la escribanía y el insultó que le propinó su ex mujer, hecho que provocó, según él, que la agrediera a golpes.

Lo que sí expresó es estar "apenado" y les explicó a los jueces que se enteró de lo que había cometido por la televisión mientras estaba prófugo. La forma en que le disparó y la cantidad de balazos hacia ella quedaron registrados por cámaras de seguridad. El crimen del escribano, según el tribunal, fue criminis causae, es decir, "para llevar adelante su designio criminal contra su ex pareja".

El video fue una prueba básica. Se veía claramente el crimen, el autor y en qué circunstancia lo había cometido.  El 4 de diciembre de 2014, Borile llegó a la puerta de la escribanía de Rondeau 161. También lo hizo su ex mujer, que era policía de la Bonaerense como él. Los dos habían comprado una casa a medias, que tenían que vender para iniciar la división de bienes.

Borile no soportó la situación. Discutió y golpeó a Ivana. Cuando el escribano, de 48 años, intervino para separarlos, el ex sargento sacó una pistola y lo mató de dos balazos. Ivana quiso escapar pero su ex pareja también le disparó, ocho veces. Él huyó. Fue detenido el 29 de abril de 2015, en Paraguay.