Caso Ángel López: el abogado de la defensa afirmó que la enfermedad respiratoria "no constituyó la causa de muerte"
La defensa de Luis López insistió en que el nene de cuatro años murió en el marco de un cuadro de lesiones traumáticas y que la lectura de la neumonía "debe ser de manera complementaria con la autopsia preliminar".
Tras la difusión de un estudio histopatológico que determinó que Ángel López tenía neumonía al momento de su fallecimiento, la defensa de su padre aseguró que la enfermedad respiratoria "no constituyó la causa de muerte".
"Hay una enfermedad preexistente que es respiratoria. También están los impactos en la cabeza que provocaron un edema cerebral y un paro cardiorrespiratorio", manifestó Roberto Castillo, el abogado que representa a Luis López en la causa, en diálogo con la agencia Noticia Argentinas.
En este sentido, el letrado sostuvo que "a la hora de hacer la lectura del histopatológico, debe ser de manera complementaria con la autopsia preliminar".
E insistió: "Dice que la causal de muerte son los 22 impactos. Y el histopatológico sostiene que hay una enfermedad preexistente. No se tiene que leer de manera aislada. Una persona con una enfermedad respiratoria recibe 22 impactos en la cabeza y la van a terminar matando".
Por este motivo, el abogado manifestó que, desde el punto de vista de la defensa, el resultado del histopatológico "no modificó la plataforma fáctica" de la causa y remarcó que "la acusación es la misma".
"La enfermedad respiratoria preexistente que padecía el menor no constituyó la causa de muerte, sino una condición de especial vulnerabilidad que agravaba aún más el deber de cuidado que pesaba sobre los imputados", sentenció.
El abogado dijo que "intentan instalar un relato falso" que atribuye la muerte a la neumonía
El viernes 8 de mayo, el abogado querellante publicó un mensaje en redes sociales donde advirtió sobre la construcción de un "relato ficticio destinado a manipular la opinión pública en la causa de Ángel". Según indicó, la intención sería instalar "una versión distorsionada del brutal asesinato".
Este sábado, y en el mismo tono, Castillo replicó: "Intentan instalar un relato, de manera falsa, que implica que el menor murió de una neumonía. Si una persona está en crisis con la neumonía, sumada a los 22 impactos, es muy probable que el desenlace sea fatal".
Y sumó: "Es cierto que el histopatológico habla de una enfermedad preexistente respiratoria. Hay gente que es asmática y vive hasta los 80 años. Si entra en una crisis mediante una golpiza y no lo llevas a un hospital y lo abandonás, probablemente lo estás matando. Al tener un cuadro crítico, es mucho más vulnerable pero eso no te quita responsabilidad de los 22 impactos en la cabeza".
Castilló remarcó que "la querella mantiene el homicidio agravado para ambos imputados", la cual sostiene que "la causa de la muerte fue la expresada por la autopsia oficial incorporada al expediente, que son 22 impactos en la cabeza, compatibles con golpes reiterados de extrema violencia".
"Entendemos que la enfermedad respiratoria sólo pone al menor en una posición de máxima vulnerabilidad, razón por la que se agrava la conducta de los asesinos", dijo.
El letrado también se refirió al informe forense, que describió la presencia de "más de 20 focos de sangrado interno, con infiltraciones hemáticas y colecciones hemáticas subgaleales en distintas regiones del cuero cabelludo y cráneo".
Castillo: "Ángel era un niño previamente sano"
La querella fundamenta su postura en la historia clínica del Hospital Regional, que "da cuenta de que Ángel era un niño previamente sano y que, aún luego de las maniobras iniciales de reanimación, presentaba saturaciones de oxígeno conservadas de 99% y 100%, estabilidad hemodinámica y parámetros respiratorios controlados mediante asistencia mecánica".
En ese marco, el abogado sostuvo: "Lo que motivó el cuadro crítico no fue una insuficiencia respiratoria infecciosa terminal, sino un colapso neurológico devastador evidenciado desde el ingreso por edema cerebral difuso generalizado, hipertensión endocraneana, herniación del tronco cerebral y de las amígdalas cerebelosas".
Por último, planteó: "Las manifestaciones respiratorias detectadas posteriormente deben interpretarse como complicaciones secundarias del paro cardiorrespiratorio, del coma profundo y del cuadro terminal postraumático, y no como una causa autónoma capaz de explicar por sí sola el fallecimiento del niño".
Ángel López, de 4 años, murió el pasado 5 de abril, en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. La principal hipótesis de la fiscalía es la de homicidio en contexto de maltrato físico, a partir de una autopsia preliminar que detectó más de 20 lesiones internas en la cabeza, presuntamente provocadas por su madre y la pareja de esta.

