JUSTICIA

Declaró Jana Maradona: "Luque nos dijo que la internación domiciliaria iba a ser seria"

La hija del exfutbolista declaró entre lágrimas ante el tribunal de San Isidro y reconstruyó los días previos al deceso.

Jana Maradona volvió a presentarse ante el tribunal de San Isidro en el marco del juicio por la muerte de su padre, donde brindó un testimonio clave sobre cómo se gestó la decisión de trasladar al astro futbolístico.

Durante su declaración, la joven recordó con profunda emoción las garantías que el entorno médico les había brindado a los familiares antes de firmar el alta en la Clínica Olivos

Al respecto, la testigo apuntó directamente contra el neurocirujano imputado y afirmó: "Luque nos dijo que la internación domiciliaria iba a ser seria".

La reunión clave y la elección del tratamiento

En su reconstrucción de los hechos, la declaración describió la reunión donde se definieron los pasos a seguir tras detectarse un hematoma subdural en el sanatorio IPENSA y la posterior cirugía. 

Según su testimonio, los profesionales propusieron continuar en una clínica de rehabilitación motriz o avanzar con otra alternativa. Ante la desconfianza del entorno familiar, el principal médico imputado solicitó un encuentro privado para inclinar la balanza.

Con respecto a los argumentos que utilizó el neurocirujano para descartar el traslado a un centro especializado, la testigo recordó: "Luque pidió una mini reunión privada y nos dijo que la opción de la clínica era demencial, que mi papá no iba a querer y que se iban a querer promocionar con él"

Tras desechar una internación involuntaria, el equipo médico convenció a la familia de que la mejor alternativa era una atención 24/7 en un entorno amigable con el apoyo de Swiss Medical. "Sentí que era la mejor decisión, los profesionales sabían mucho más que yo", admitió.

Internas familiares y las condiciones en Tigre

La confianza depositada en el cuerpo médico no estuvo exenta de discusiones entre las hijas del exfutbolista. 

La testigo relató que, mientras ella defendía la gestión del profesional porque lo veía pendiente, su hermana mantuvo una postura mucho más firme. En ese sentido, relató ante los jueces un fuerte cruce: "Dalma le dijo: 'si no estás a la altura, da un paso al costado'. 

Luque respondió que estaba a cargo y que mi papá lo quería". Asimismo, señaló que la psiquiatra Agustina Cosachov les aseguraba que el compromiso médico iba a sumar más elementos de lo que figuraba estrictamente en los papeles de alta.

La situación dio un vuelco drástico al momento de concretar el traslado a la localidad de Tigre

Entre lágrimas, la joven describió la precariedad del lugar elegido para la convalecencia: "Me pidieron que vaya a ver una casa en Tigre. Cuando llegué, se notaba que se había conseguido de un día para el otro"

A pesar de las deficiencias del inmueble, recordó conmovida el primer día de su padre allí: "Ya en la casa estaba contento, de buen humor, lúcido. Lo mejor que lo había visto en toda la pandemia. Ese día me fui feliz".

El deterioro previo y la confianza en el equipo

Hacia el final de su declaración, la testigo describió el deterioro psicofísico que observó durante la estadía de su padre en la localidad de Brandsen, previo a la internación general. 

Según detalló, el exfutbolista sufría un consumo descontrolado de pastillas para dormir, episodios en los que se caía, se perdía y se desvanecía. Fue en ese contexto donde conoció a los especialistas en salud mental provistos por el entorno y al propio neurocirujano.

Al describir el liderazgo que ejercía el profesional de cabecera sobre el resto de los terapeutas y la fuerte relación afectiva que mantenía con el paciente, concluyó ante el tribunal: "Había una confianza más allá de lo profesional, un vínculo humano. Se ocupaba de toda su salud. Si mi papá se tenía que hacer un estudio, él se lo mandaba. Todos los médicos respondían a Luque".

Esta nota habla de: