Despidieron a Agostina Vega entre el dolor y la incertidumbre: qué falta resolver en la causa
La joven de 17 años fue despedida este jueves en el cementerio Los Álamos, con un velatorio íntimo que comenzó la noche anterior. La Justicia todavía investiga si el acusado actuó solo y qué herramientas usó para ocultar el cuerpo.
El cortejo fúnebre de Agostina Vega partió este jueves hacia el cementerio Los Álamos de Córdoba, en medio del dolor de sus seres queridos y un fuerte operativo policial en la zona.
La adolescente de 17 años, víctima de femicidio, fue despedida en un velatorio íntimo que comenzó a las 18 del miércoles y se extendió hasta la mañana del jueves en una casa funeraria del barrio Alta Córdoba.
Conmoción por el crimen y el traslado del cuerpo
Según la hipótesis del fiscal Raúl Garzón, Agostina ingresó el 23 de mayo a una vivienda del barrio Cofico. Allí, entre esa noche y la madrugada del día siguiente, habría sido abusada y asesinada por asfixia.
Tras el crimen, el imputado -identificado como Claudio Barrelier- habría conservado el cuerpo durante varias horas antes de planear su ocultamiento. El lunes por la mañana lo cargó en el Ford Ka de una amiga y lo trasladó hasta un descampado en barrio Ampliación Ferreyra, donde lo enterró para hacer desaparecer las pruebas.
El hallazgo llegó después de días de intensa búsqueda: la clave fue el trabajo de un perro especialmente adiestrado, que marcó un sector cercano a una alcantarilla sin señales visibles de excavación. Los investigadores creen que las lluvias de los días posteriores borraron los rastros superficiales.
Las preguntas que la Justicia aún no respondió
Mientras la autopsia confirmó la causa de muerte y las circunstancias del traslado del cuerpo, la investigación mantiene abiertas varias incógnitas.
La principal es si Barrelier actuó solo o contó con ayuda. En ese marco, la Justicia analiza el rol de la dueña del automóvil: el vehículo fue secuestrado después de haber sido lavado por fuera, lo que generó sospechas sobre un posible intento de eliminar pruebas.
Los próximos pasos apuntan a determinar qué herramientas utilizó el acusado, cómo logró conservar el cuerpo y si existieron maniobras de encubrimiento posteriores al crimen.

