Madre desesperada denunció a su hijo por amenazas de muerte y se desmayó en la comisaría
El agresor, de 32 años, entró al lugar de forma violenta y forcejeó con los efectivos. Terminó tras las rejas.
Una mujer tuvo que acudir a la Justicia desbordada por los reiterados ataques de su propio hijo en la localidad bonaerense de General Pirán.
Desesperada por la situación, la víctima, de 52 años, se presentó en la comisaría para exigir protección frente a una nueva situación límite en su hogar. Sin embargo, el nivel de estrés y el miedo acumulado generaron que se desmayara en medio de la declaración.
Según indicaron fuentes judiciales, la mujer se encontraba en las oficinas policiales detallando que el acusado la había amenazado de muerte. En medio del relato y ante la mirada del personal de guardia, la denunciante perdió el conocimiento por completo, lo que obligó a convocar de urgencia al personal médico para que le brindara asistencia inmediata en el lugar.
Mientras la víctima era atendida por los profesionales de la salud, el violento de 32 años se presentó sorpresivamente en la seccional. El sospechoso, quien se encontraba visiblemente alcoholizado según las primeras informaciones del caso, adoptó una postura totalmente hostil contra las autoridades.
Con una marcada agresividad, el implicado avanzó hacia el sector de oficinas e inició un fuerte forcejeo con los oficiales de servicio que intentaban contenerlo para resguardar la integridad de los presentes. Tras varios minutos de tensión en el interior del edificio público, los policías lograron reducir al atacante y le colocaron las esposas.
La Unidad Funcional de Instrucción de Flagrancia en turno tomó intervención directa en el caso una vez que se labraron las primeras actuaciones. Desde el Poder Judicial se dispuso de forma oficial la notificación de una causa penal caratulada como amenazas agravadas por el vínculo.
Las autoridades judiciales ordenaron el inmediato traslado y alojamiento del imputado en la Unidad Penal N° 44 de Batán. Los investigadores confirmaron además que el joven ya arrastraba denuncias previas por hechos similares en el ámbito familiar.

