Secuestraron, abusaron y prendieron fuego a una mujer: está muy grave
Marisol García, de 29 años, permanece internada en estado crítico en el hospital Pablo Soria de Jujuy. Hay un hombre de 36 años detenido por el intento de femicidio.
Marisol García, de 29 años, fue secuestrada, abusada sexualmente y prendida fuego en la ciudad jujeña de Perico, y ahora permanece internada en estado crítico.
El intento de femicidio ataque ocurrió durante la noche del 1° de abril pasado, cuando la víctima fue interceptada en la intersección de la avenida La Bandera y Zegada, subida a un automóvil y trasladada a una zona rural alejada.
La damnificada fue golpeada brutalmente hasta perder el conocimiento. Según los investigadores, en ese momento fue violada.
Cuando Marisol recuperó la conciencia, advirtió que su cuerpo estaba en llamas. A pesar de la gravedad de las heridas, logró sofocar el fuego y pedir ayuda.
Presenta quemaduras en el torso y las extremidades, además de politraumatismos. Hasta el momento no pudo declarar ante la Justicia, y se encuentra con asistencia respiratoria mecánica en el hospital Pablo Soria.
Su familia expresó desesperación por su evolución: "Sigue en coma inducido, no tiene reacción por la gravedad de las quemaduras y los golpes", dijeron a medios locales.
El detenido y la imputación
La fiscal Romina Núñez imputó este martes a un hombre de 36 años por "homicidio agravado por haber mediado violencia de género en grado de tentativa". Precisó que el acusado y la víctima no tenían ningún vínculo previo y que habría actuado solo.
El juez de control Cristian Molina hizo lugar al pedido de la fiscalía y dictó prisión preventiva por 120 días, el plazo máximo previsto por la ley.
El sospechoso fue detenido en la madrugada del sábado tras allanamientos en Pampa Blanca. Se secuestraron un auto que habría sido usado como remis, un celular y prendas de vestir que serán peritadas.
Marcha y pedido de justicia
La familia de Marisol convocó a una marcha en San Pedro de Jujuy para exigir que el acusado continúe detenido y que se incorporen todos los agravantes posibles en la causa.
En paralelo, los investigadores analizan cámaras de seguridad y los teléfonos secuestrados para determinar si hubo otras personas involucradas en el ataque.

