Como la voluntad de los diputados, la plaza permaneció dividida: del lado sur las agrupaciones que forman Unidad Provida, detractoras del proyecto, y al norte quienes apoyan la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, aunque la paridad palpitada en el recinto no se reflejaba en las calles.

Miles de mujeres y varones en favor del proyecto de ley sobre aborto legal que se discutió en el Congreso se agruparon en fogones y mateadas, que serpentearon desde Corrientes y Callao hasta Rivadavia y Saenz Peña, en una vigilia que se prolongó hasta casi el mediodía del jueves pese al intenso frío.

Arropados por frazadas y ponchos, los grupos de jóvenes pasaron toda la noche al calor de su propio debate, siguiendo las ponencias de los diputados a través de una pantalla gigante colocada en Callao y Rivadavia, con los consiguientes abucheos y aplausos.

Así lo comentaron dos jóvenes mujeres que se definieron como "hijas del 2001": una de ellas "relativamente nueva" en el movimiento de mujeres y otra, asistente al Encuentro Nacional de Mujeres que, en 2004, nacionalizó en Mendoza la Campaña por aborto voluntario, legal, seguro y gratuito, identificada por los ahora populares pañuelos verdes.

"Empecé a salir a la calle cuando comenzaron a participar mis hijos", contó Daniela, de 42 años, y llegada a las 18 de ayer desde la localidad bonaerense de Temperley con dos varones, uno de 16 y otro de 22. Daniela comentó que durante la vigilia "se vivió un vibra especial toda la noche. Las chicas de Las Rojas no pararon de cantar"

"Pase lo que pase, ya cambió la historia", dijo la mujer, en horas en que los sondeos realizados en las últimas horas por los diputados que están a favor y en contra del proyecto sobre la legalización del aborto arrojan un mínimo margen favorable de aquellos que lo rechazan, 128 a 126, aunque entre los defensores de la iniciativa confían en que se produzca alguna ausencia o abstención que de vuelta el resultado.  

La otra cara

Menos de un centenar de personas que rechazan el aborto legal permanecieron frente al Congreso Nacional, con cánticos a favor "de las dos vidas" en un escenario donde predominaban banderitas celestes y rosas colgadas de las vallas que los separan de los defensores de la interrupción voluntaria del embarazo.

"Estamos unidos por las dos vidas. Estaba viendo en casa por la TV el debate y no me pude quedar. No estoy a favor de la ley. Es muerte", dijo a Matías Álamo, de 25 años, perteneciente a la Iglesia Cristiana Evangélica. 

Matías llegó a ese sector de la plaza del Congreso, en Hipólito Yrigoyen y avenida Entre Ríos, a las 4 para juntarse a las aproximadamente 200 personas que pasaron allí la noche, algunas de ellas rezando frente a improvisados altares.

"Vine a las cinco de la tarde de ayer, me quedé hasta la una, me fui a casa y ahora volví antes de irme a trabajar. No quiero que esta ley pase", dijo después de las 7 Franca, una estudiante de La Rioja de 22 años, que está convencida de que el aborto "no es la solución"

Fuente: Télam