Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Las revelaciones de los cuadernos con los sobornos de la obra pública generaron un revuelo a nivel nacional y también puertas adentro del peronismo.

El senador Miguel Ángel Pichetto se lanzó como candidato presidencial en las últimas horas aprovechando que el avispero está sacudido, pero lo cierto es que todavía no logra una adhesión dentro del partido que sea significativa. Cristina, pese a que el "cuadernazo" la golpea de lleno, aún mide bien, ya que su núcleo duro la sigue apoyando y no surge un candidato que le dispute su liderazgo.

En cuanto a Felipe Solá, muchos los ven más como posible postulante a la gobernación bonaerense que a la presidencia de la Nación. En tanto, sigue sin definirse qué harán personajes como Daniel Scioli, Florencio Randazzo y Sergio Massa.

Otro de los que figuraba en el lote de presidenciables, el salteño Juan Manuel Urtubey, había decidido no jugar en 2019, aunque ahora, al calor del torbellino de los cuadernos, estaría pensando en retomar sus sueños presidencialistas. También anda armando reuniones el chaqueño Jorge Capitanich, mientras el santafesino Agustín Rossi se muestra como la alternativa kirchnerista si se baja la ex jefa de Estado.

Números y estrategias

Varias fuentes partidarias consultadas por Crónica, pertenecientes a distintas facciones del peronismo, siguen reconociendo que quien mejor mide hoy por hoy es Cristina, pese al escándalo de los cuadernos. Aunque algunos dicen que resta ver cómo impactará este capítulo judicial en muchos votantes independientes que -si bien están desencantados con Mauricio Macri- rechazan fuertemente estos episodios de corrupción.

Por su lado, los intendentes bonaerenses están más interesados en ver quién competirá por la provincia que por la Nación. En ese sentido, por lo bajo comentan que apoyarán al candidato nacional con más consenso.

Cristina espera y dice a quienes conversan con ella que, si aparece alguien con mejores chances que las suyas, lo bendecirá. Otros comentan que varios se lanzan a la presidencial para luego bajar un escalón y competir por otra cosa.

En este sentido, aseguran que Solá dice hoy que quiere ser presidente pero en realidad va por la gobernación bonaerense, donde también quizás quieran competir Martín Insaurralde, Fernando Espinoza o Verónica Magario. Asimismo, dicen que Pichetto sabe que no llega, pero lanza su candidatura para aspirar a algún espacio de poder, quizás la candidatura a la vicepresidencia.

Como en la perinola, el escándalo de los cuadernos perjudica a todos. Si bien es cierto que afecta a Cristina, tampoco deja sin heridas a Macri, con familiares involucrados en los pagos de sobornos.

El gobierno también enfrenta rumbo a las elecciones el frente económico, hoy muy complicado, y el aún no resuelto escándalo de los aportes truchos en provincia de Buenos Aires.

Ante este panorama, en el peronismo nadie logra aún capitalizar un eventual impacto del cuadernazo sobre la figura de Cristina.