Por Roberto Di Sandro 
rdisandro@cronica.com.ar 
El Decano | 72 años en la Casa Rosada 

Días complejos

Reuniones constantes y sin solución de continuidad en Olivos. El presidente Alberto Fernández convocó este fin de semana a casi todos los sectores del quehacer nacional, teniendo en cuenta trabas en la solución de problemas candentes. La decisión del campo de parar cuatro días, a partir de este lunes, hizo que el enojo presidencial creciera, aun cuando el equilibrio en contactos y diálogos de todo tipo haya imperado para alcanzar algún resultado positivo.

No hay derecho”, habría destacado el Presidente en algunos de los conceptos vertidos en diferentes encuentros. Le sorprendió la decisión de la Mesa de Enlace, que en un momento coincidió con ciertas medidas adoptadas a través del consenso. En medio de tales negociaciones, surgió un hecho impactante que invade el mundo en estos momentos: el coronavirus. Hay casos en la Argentina y se esperan otros.

Alberto Fernández, con todo su gabinete, se reunió en la quinta presidencial con expertos en materia sanitaria para enfocar en medidas de prevención que eviten la extensión del contagio. “Se lleva a cabo una tarea ímproba y bien coordinada”, dijo el Presidente a través de Twitter. En otros despachos de Olivos -también de gobierno- los encuentros de tipo económico-social no se detienen.

El mandatario no encuentra apoyo en ciertos sectores que parecen hacer oídos sordos al pedido del gobierno de evitar nuevos aumentos en productos de la canasta familiar. Se escuchó una voz categórica hace algunas horas: “Habrá castigos severos, porque así no vamos a seguir”.

Surgió del cuerpo directo de un cónclave del gobierno, muy reducido. Otros temas que vienen analizándose para llegar a los cien días de gobierno con un clima positivo se tiraron sobre la mesa oficial. La creencia es que las dificultades podrán superarse una vez terminadas las negociaciones con el FMI, cuyos delegados estuvieron una semana en Buenos Aires y ya volaron de regreso a Washington.

Queda una reducida comitiva analizando “detalle a detalle” el programa de acción. La última palabra presidencial está sellada a fuego: “Ningún resultado que se obtenga perjudicará el bolsillo de nuestra ciudadanía, más de los trabajadores”. Ahora desmenuzamos una serie de tópicos y ciertos anticipos exclusivos, entre los cuales se incluye la posible creación de un consejo de asesor presidencial para el ámbito judicial.

 Invertir en viviendas
Así se escuchó en la Casa Rosada días atrás. Un informe al Presidente para construir viviendas con la presencia de todos los grupos afines a este programa. Se reunieron en el despacho de la ministra de Vivienda, la licenciada María Eugenia Bielsa, representantes de las cámaras inmobiliarias, de viviendas, de los sectores obreros y de todos aquellos que están dispuestos a colaborar para reforzar esta industria.

Armando Pepe, presidente del Instituto Inmobiliario, guio a una amplia delegación de ese sector y dijo: “Ahora es el momento” y repitió la frase de Perón: “Esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”. La dama los recibió hace varios días y allí hablaron largamente. Les prometió volverlos a atender.

Hasta ahora no ha habido una nueva invitación, pero sí existe un amplio documento entregado al Presidente donde se expresa el deseo de algo concreto. Hay que construir viviendas, y dentro de medidas presupuestarias acordes con las necesidades y los alcances monetarios que se tienen. Las obras dan trabajo, señores. Está en la agenda presidencial, aunque no lo digan.

Un encuentro emocionante
Son muchas las visitas que recibe el Presidente. Por supuesto que no figuran en ningún lado, porque hasta ahora no existe una agenda como debería ser. Entran figuras que jamás salen a la palestra porque nadie informa. Los voceros brillan por su ausencia. Sin embargo, el periodismo acreditado -a veces- logra obtener la presencia de algunas figuras que son, sin duda, relevantes.

A través de las puertas que dan del Patio de las Palmeras al ingreso de la explanada de Rivadavia se puede observar cierta cara conocida. No todas, porque entran y salen muy rápido. Pero, a veces, algunos que tienen años en este oficio reconocen quiénes son. Y en este caso Crónica logró ver la presencia de uno de los médicos cardiólogos que atendieron a Juan Domingo Perón el último día de su vida: es decir, el 1º de Julio de 1974, año en que el gran líder pasó a la inmortalidad. Su nombre: Domingo Liotta, el gran científico que, junto con Cossio y Taiana, intentaron, infructuosamente, reanimar al Presidente en aquella luctuosa jornada.

El gran cardiólogo, junto con su hijo Patric, conversó con Alberto Fernández de muchas cosas y hasta mencionó proyectos sumamente interesantes sobre ciencia y técnica. No hay que olvidar que durante el gobierno de  Carlos Menem el doctor Liotta ejerció el cargo de ministro de Ciencia y Técnica. Fue un encuentro provechoso y emotivo. El gran médico tiene 98 años.

 Breves y sabrosas
Este es el segmento clásico de esta columna. Une versiones que se confirman con otras que parecen insólitas pero que también terminan convirtiéndose en verdaderas. En la número 1 se menciona la presencia de un núcleo de figuras de áreas económicas privadas que fueron a verlo al Presidente en la Casa Rosada. Llegaron, esperaron, pero al rato les dijeron que el mandatario no acudiría a la Rosada y que se quedaba en Olivos.

Debieron subirse nuevamente al móvil que los condujo a Balcarce 50 y de allí rumbear a la quinta de Winemberg y Villate. Suele ocurrir esto en ciertas oportunidades. Todavía el protocolo está emprolijándose. En nuestro ítem número 2 tuvimos la suerte de encontrar, subiendo escaleras hasta el primer piso, a Estela Carlotto.

La conocida Abuela de Plaza de Mayo fue a saludar a varios funcionarios. Por supuesto que no se logró mantener contacto directo con ella, pero se supo que aludió a diferentes temas de actualidad que hacen, precisamente, a los derechos humanos. La 3 es de terror: cuando le pusieron sobre la mesa el riesgo país de los últimos días, Alberto Fernández los miró con verdadera inquietud.

Hombre paciente y equilibrado, sintió un sudor frío: superaba los 2.700 puntos. Habló con su equipo económico sobre las medidas a ponerse en práctica para tratar de que la cifra comience a bajar. La lucha es cruel y es mucha para lograr detener la inflación. El punto 4 señala un deseo que no pudo concretarse: se esperó el viernes la presencia en la Casa Rosada de Cristina Fernández de Kirchner. Se inauguraba el Salón de las Mujeres, puesto a punto por la celebración del día de las damas. No acudió. Tampoco lo hizo el Presidente.

Habló Santiago Cafiero y estuvo presente la primera dama, quien fue saludada con mucho cariño. Ahora el final del bloque: nos mandó su libro “Serás periodista” y allí cuenta historias y momentos vividos en la Casa de Gobierno durante su vida en Buenos Aires. Se trata de Enrique Llamas de Madariaga, radicado en Uruguay, quien ha tenido mucho éxito con su trabajo.

Le agradecemos a nuestro colaborador Bernardo Goncálvez que haya tenido la amabilidad de entregarnos el ejemplar de un gran profesional y un gran amigo. Enrique le envía saludos a toda la gente de Crónica.

Consejo asesor presidencial
Está en estudio la creación de un consejo asesor presidencial vinculado a la defensa clara y precisa del ámbito judicial, según se ha sabido en esferas ligadas al ministro de Justicia. Estaría condensado en lineamientos de gastos administrativos y calidad institucional de esta trascendente área y formado por juristas de un nivel de relevante preponderancia.

Sobre el particular se están llevando a cabo una serie de reuniones con diferentes foros abiertos a todas las ideas, exclusivamente surgidas de estructuras claras y de verdadera independencia. Hasta el domingo, amigos, y no se olviden que un día antes, a las 8 de la noche, estamos con Jorge Cicuttin en Crónica HD. Buena semana.