Pasaron tres días desde que el gobierno argentino comunicó al Reino Unido la disposición de ayudar a los habitantes de las Islas Malvinas para enfrentar la pandemia de coronavirus, hasta que ayer llegó la primera respuesta. “El Gobierno de las Islas Falkland ha puesto en marcha un plan sólido para tratar con COVID-19. Cuando haya problemas que requieran apoyo adicional, trabajaremos con el gobierno del Reino Unido”, dijo el jefe del Departamento de Comunicación de las islas, Kevin McCarthy, según publicó el diario Clarín.

La negativa a recibir colaboración llegó en medio de la tensión por el hallazgo de un posible primer caso de esa enfermedad en el archipiélago, donde no hay reactivos adecuados para hacer el test. En representación del gobierno argentino, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, se había puesto en contacto esta semana con el embajador del Reino Unido en Buenos Aires, Mark Kent, para transmitirle la disposición de brindar ayuda humanitaria, por medio del envío de alimentos frescos, insumos médicos e incluso los test para detectar el virus causante del Covid-19, así como a disponer los medios para realizar vuelos humanitarios que sean necesarios y lugares de atención en centros médicos del territorio continental argentino.

Fuentes de la Cancillería confirmaron a Crónica que no había existido comunicación oficial desde el Reino Unido, ni desde las Islas donde este jueves la Asamblea Legislativa anunció un paquete de medidas económicas para aliviar el impacto de la pandemia.