INFORME ESPECIAL

Javier Milei, en la asunción de Donald Trump: ¿Cómo serán las relaciones bilaterales con Estados Unidos?

Crónica entrevistó a un grupo de analistas internacionales sobre el futuro del vínculo entre ambos países. La afinidad ideológica entre Milei y Trump. Los avances y complicaciones en la profundización del alineamiento.

El presidente Javier Milei participará este lunes de la ceremonia de asunción de Donald Trump al frente de la Casa Blanca. Junto con un grupo selecto de mandatarios e invitados, tendrá su ubicación especial en la Rotonda del Capitolio de Washington. Este gesto ratificará la afinidad ideológica entre ambos y marcará una nueva etapa en las relaciones bilaterales con Estados Unidos.

Milei apostó por Trump desde el inicio de su gobierno. Lo vio por primera vez en febrero pasado, durante la Conferencia de Acción Política Conservadora en Washington. “Quiero agradecer al presidente de la Argentina. Es un gran señor, es MAGA: Make Argentina Great Again. Puede hacerlo bien", fue el elogio del republicano, en tiempos donde se preparaba para dar batalla en los comicios norteamericanos. Volvieron a reunirse en noviembre, ya con Trump electo presidente de EE.UU. tras derrotar a la demócrata Kamala Harris.

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Ambos líderes se encargaron de demostrar su sintonía política y personal en cada uno de esos encuentros. ¿Cómo puede proyectarse, entonces, el vínculo bilateral? ¿Cuáles serán sus características? "En este momento se puede considerar que Milei es el principal aliado que tiene Estados Unidos con Donald Trump a la cabeza en el sistema global", destacó el analista internacional Jorge Castro, al ser consultado por cronica.com.ar.

 Por su parte, Juan Negri, director de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Di Tella, marcó los puntos en común entre el libertario y el republicano: "La principal similitud de ambos es la visión cultural. Los dos subrayan valores bastante conservadores: una reacción contra el feminismo, el progresismo y el wokismo de las últimas dos décadas. Una visión que, en algunos casos, tiene que ver con cierta idea de valores tradicionales".

 

 Javier Milei y Donald Trump, durante su primer encuentro en febrero pasado.
 Javier Milei y Donald Trump, durante su primer encuentro en febrero pasado.

"Hay un plano ideológico en el que hay mucha afinidad. Milei se siente parte de ese espacio cultural, yendo a las conferencias conservadoras y viendo a Trump. Esa parte es evidente y es algo que comparte el núcleo duro de los seguidores del libertario. Una admiración por Trump, al que muchos consideran referente de las nuevas derechas. Milei se considera aliado estratégico de EE.UU. y Trump valora ese vínculo", agregó Negri a este medio.

A la hora de encontrar otros rasgos que unen a Milei y Trump, Castro señaló que ambos líderes representan a "una derecha rupturista que enfrenta al statu quo y está aliada al desarrollo tecnológico más avanzado, especialmente centrado en la inteligencia artificial".

Eso sí, Negri advirtió sobre una diferencia de peso: "Milei no es un nacionalista en el sentido de Trump, que se caracteriza por sus medidas proteccionistas. El presidente argentino es casi todo lo contrario en economía".

Mayor alineamiento con Estados Unidos

 Desde su llegada al poder, Milei dejó en claro su cercanía a la Casa Blanca. Esta estrategia se profundizará tras la asunción de Trump, según Sebastián Schulz, investigador sobre China y Geopolítica. "Milei está mucho más cómodo con la propuesta de Trump, que es la propuesta de los neoconservadores a nivel global. Más allá de que no lo decía abiertamente, consideraba a Joe Biden como parte de esta agenda woke y con Trump hay una afinidad mucho más clara. El Departamento de Defensa, el Comando Sur y la Secretaría de Asuntos para América Latina y el Caribe van a estar muy enfocados en utilizar a la Argentina como una punta de lanza para influir sobre la estabilidad política de Brasil, Chile y Colombia", analizó en diálogo con cronica.com.ar.

Y continuó en ese sentido: "Algunas señales ya se han visto al respecto, tanto en la Hidrovía Paraná-Paraguay como en otro tipo de acuerdos que la Argentina venía impulsando con China y que frenaron en los últimos meses. Tanto Milei, como Bolsonaro, Iván Duque y María Corina Machado serán el núcleo de apoyo de Trump en la región, y probablemente en este grupo se articule en una especie de propuesta neoconservadora que busque cambiar el rumbo de la región, apoyando la decisión de EE.UU. de reconstituirse como líder hegemónico global".

 

La Argentina, afirman desde el Gobierno, encontrará en el republicano un aliado para negociar el nuevo acuerdo con el FMI. Negri aportó ventajas y complicaciones de ese escenario. "El país necesita renovar el préstamo y Trump puede ayudar, pero la historia es más compleja. En el gobierno de Macri, muchos se acuerdan del préstamo de 45.000 millones de dólares, pero se olvidan de los aranceles a los biocombustibles aplicados por Trump de la noche a la mañana. El vínculo no es siempre blanco y negro", evaluó.

"Tenemos a alguien que puede ayudar en el Fondo, pero a la vez es un tipo proteccionista. Y una economía norteamericana proteccionista no le conviene a la Argentina. Una economía arancelaria como la que propone Trump, que aumente el costo de los productos y la inflación mundial, lo que tal vez lleve a una recesión mundial, no es algo que le sirva al país", remarcó.

 

El republicano y el libertario volvieron a cruzarse en noviembre pasado. 
El republicano y el libertario volvieron a cruzarse en noviembre pasado. 

En definitiva, ¿la profundización del vínculo bilateral podrá materializarse en un acuerdo de libre comercio entre la Argentina y EE.UU? "De alguna manera, eso le permitiría a Milei darle un pulso a su alineamiento con Washington y un cierre a la subordinación de la Argentina a la economía norteamericana. Y por otro lado, golpear sobre la propuesta del Mercosur como alianza de integración regional", afirmó Schulz.

Y concluyó: "Si bien dentro del núcleo más neoconservador del Partido Republicano, lo que se conoce como el Tea Party, hay un visto bueno para avanzar en este tipo de acuerdos, a corto plazo no está necesariamente en la agenda de Trump. Hay un tema importante a tener cuenta: ambas economías son competitivas; le venden lo mismo al mundo. Un acuerdo de libre comercio podría ser negativo. Creo que va a haber un freno de Trump para impulsar este tipo de acuerdos de libre comercio, o quizás ponga algunas cláusulas si esto puede avanzar".

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