Argentina rechaza el proyecto petrolero británico Sea Lion en las Islas Malvinas y advierte acciones legales
Declaración oficial de Cancillería por el aniversario de la Comandancia Política y Militar. El Gobierno calificó de ilegal la exploración de hidrocarburos de Rockhopper y Navitas, amparándose en resoluciones de la ONU que prohíben innovar en el área.
El gobierno argentino ratificó su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y anunció que utilizará todos los mecanismos legales a su alcance para detener el desarrollo del yacimiento petrolero Sea Lion.
La postura del Poder Ejecutivo se dio a conocer a través de un comunicado emitido por la Cancillería, en el marco de la conmemoración del 197° aniversario de la creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, decretada el 10 de junio de 1829 por el entonces gobernador Martín Rodríguez.
El conflicto por la explotación de recursos naturales
La administración de Javier Milei apuntó directamente contra los planes de la empresa británica Rockhopper Exploration PLC y la firma israelí Navitas Petroleum Development and Production Limited.
Ambas compañías anunciaron una Decisión Final de Inversión para el proyecto ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, el cual estima reservas recuperables superiores a los 1.000 millones de barriles de crudo y prevé una inversión inicial de 2.100 millones de dólares, con miras a comenzar la producción en 2028.
Desde el Palacio San Martín recordaron que estas operaciones carecen del permiso del Estado ribereño legítimo. "Toda actividad unilateral de exploración o explotación de recursos naturales renovables y no renovables en las áreas sujetas a disputa de soberanía resulta contraria al derecho internacional", sentenció el documento diplomático oficial.
El respaldo de las resoluciones de la ONU
Para fundamentar su reclamo, el Ministerio de Relaciones Exteriores vinculó la fecha patria con el 50° aniversario de la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
Dicha norma internacional exhorta tanto a la Argentina como al Reino Unido a no introducir modificaciones unilaterales en la zona mientras no se resuelva el litigio por las islas.
La posición argentina busca frenar el avance corporativo en el Atlántico Sur apelando al cumplimiento del marco multilateral.
"Tal como reafirmó el Presidente de la Nación, Javier Milei, la Argentina actuará con decisión frente a las actividades unilaterales e ilegítimas que pretendan avanzar sobre recursos que pertenecen a los argentinos. Toda exploración y explotación unilateral en las áreas sujetas a disputa de soberanía resulta contraria a la Resolución 2065 (XX) y a las resoluciones concordantes de la Asamblea General y del Comité Especial de Descolonización. Además, constituye una acción unilateral e ilegítima del Reino Unido, incompatible con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General", concluyó el comunicado.

