El 28 del mes pasado, el juez federal Daniel Rafecas había enviado a juicio a José López y demás acusados, entre ellos su esposa Amalia Díaz, empresarios procesados como supuestos testaferros y una religiosa que le abrió la puerta del convento de General Rodríguez, donde el ex funcionario pretendía ocultar los bolsos con nueve millones de dólares al ser detenido, en la madrugada del 14 de junio de 2016.

"Plata de la política"

En su primera indagatoria ante Rafecas, López declaró que el dinero era "plata de la política". Según la acusación fiscal, la casa que habitaban López y su esposa, en Tigre, sería de su propiedad, pese a que figuraban como inquilinos. El mismo procedimiento, según el expediente, habrían escogido para ocultar otros bienes del matrimonio.

La detención de López, en junio del año pasado, le provocó un estado de shock emocional que sus abogados esgrimieron para pedir que se lo declarase inimputable, lo que haría inviable el juicio. No obstante, un estudio de la perito psiquiatra de la Justicia de Mercedes (que lo procesó por otra causa) estableció que sí está en condiciones mentales de afrontar el juicio.

López, quien fuera funcionario bajo la órbita del ex ministro Julio De Vido, desde 2003 hasta 2015, al ser capturado en la entrada del convento portaba también una carabina, pero sin permiso para sacarla de su domicilio. En esta causa, su defensa intenta pactar una condena de juicio abreviado, a un año y siete meses de prisión. Esta instancia debe ser avalada aún por la jueza correccional de Mercedes, María Laura Pardini.

La jueza realizó una audiencia de conocimiento de López, para lo cual se trasladó a la cárcel de Ezeiza, donde está preso desde junio de 2016 y luego resolverá si avala o no el acuerdo, para lo cual tiene diez días de plazo.

La escandalosa detención del ex funcionario, sorprendido con los bolsos de madrugada, puso en primer plano la corrupción kirchnerista. Al menos en lo formal, la detención del ex secretario de Obras Públicas fue posibilitada por una denuncia telefónica a la línea policial 911.