La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que avala el Consenso Fiscal 2019 firmado entre el Estado nacional y las provincias, en una votación que arrojó 157 positivos, 54 negativos y 7 abstenciones y que marcó una fuerte división en Juntos por el Cambio.

La particularidad es que Juntos por el Cambio votó dividido: un sector de la principal fuerza opositora se plegó a la postura oficialista y arrimó votos que en la cuenta final fueron claves para la aprobación.

La medida suspende las restricciones que pesan sobre las provincias para incrementar impuestos a los Ingresos Brutos y Sellos, así como Bienes Personales y Ganancias, entre otros tributos.


Son compromisos que las jurisdicciones habían asumido en los Consensos Fiscales del 2017 y 2018 con el impulso del Gobierno de Mauricio Macri.

A su vez, la iniciativa suspende por un año el trámite de los procesos judiciales iniciados por las provincias firmantes contra el Estado nacional a raíz de la baja de impuesto a las Ganancias y al IVA aplicada a la canasta básica de alimentos.

En tanto, se consigna que aquellas provincias que todavía no iniciaron juicios contra el Estado nacional, se abstengan de hacerlo.