Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Mientras que el gobierno nacional de Alberto Fernández logró la sanción de su ley de emergencia que le permite intentar ordenar la economía, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aún está trabado con el tratamiento de la ley impositiva, cuya eventual aprobación le permitirá mantener la recaudación y atender las necesidades de la provincia.

Desde cerca del gobernador insisten en que las negociaciones venían bien en la transición con María Eugenia Vidal y quien fuera su jefe de gabinete, Federico Salvai, y apuntan a que luego hubo cortocircuitos que llevaron a Cambiemos a trabar la ley.

Durante todo el fin de semana, los equipos técnicos del gobernador se dedican a pulir la norma y hacerle los cambios que faciliten su sanción.

LEE TAMBIÉNJorge Macri: "Si podemos trabajar en conjunto vamos a dar quórum"

Hasta el momento, Kicillof se mantiene inflexible con la idea de grabar con hasta el 75% de suba impositiva a los dueños de grandes campos. Este es el punto de mayor fricción y que mantiene la ley sin aprobación. Ocurre que desde Juntos por el Cambio dicen que las subas como mucho deben acompañar la inflación de 2019, que fue del 55%, pero nunca incluir alzas de hasta el 75%.

Del lado de Kicillof apuntan que aplicarle este incremento -que sí pueden pagar- a los que más tienen permitirá mantenerles los impuestos bajos a los de menor poder adquisitivo.

El jefe de Gabinete provincial, Carlos Bianco, se mostró optimista en las últimas horas respecto de que el proyecto se convertirá en ley luego de que comience a ser tratado el próximo miércoles en la Legislatura bonaerense. "Es una discusión que ya está saldada. Es una etapa ya superada y quedó claro en la reunión del otro día", que mantuvo Kicillof con intendentes de la oposición, aseguró.

LEE TAMBIÉNGobierno bonaerense modificará el proyecto impositivo y Kicillof se reunió con intendentes

"Fue un encuentro cordial y productivo. Todos están preocupados y son conscientes de la situación de múltiples emergencias. Todos están de acuerdo en que el gobernador debe tener su ley impositiva. El proyecto definitivo no está cerrado. Estamos trabajando todo el fin de semana para presentarlo de nuevo, pero vamos a mantener el criterio del 75% de (la suba) del impuesto inmobiliario para grandes aportantes, ya que eso hace posible que los pequeños propietarios paguen un poco menos", confirmó Bianco.

Al indicar que la administración provincial está abierta a la negociación, señaló que las modificaciones pasarían por "algunas tasas de ingresos brutos que solicitaron que se vuelvan al nivel que están actualmente".

Firmeza opositora

Quien también habló por el lado de Juntos por el Cambio durante el fin de semana fue el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, quien, si bien se mostró confiado en la aprobación de la norma, pidió que se modere la suba impositiva del 75% para grandes contribuyentes. "En la reunión que tuvimos con Kicillof coincidimos en que tiene que haber ley para que la provincia pueda funcionar, pero nosotros aspiramos a que ese 75% que se ve alcanzado con un impuesto más alto sea modificado luego en el trabajo legislativo", explicó Valenzuela.

Los intendentes quieren que la ley se apruebe, así se comienzan a destinar a sus distritos los fondos provinciales. En el fondo es una discusión sobre la base electoral: Juntos por el Cambio sabe que los más afectados por la ley impositiva de Kicillof son sus votantes y tiene que defenderlos.

Por su parte, el gobierno bonaerense genera un esquema impositivo donde los más beneficiados sean los votantes más cercanos al Frente de Todos.

Kicillof ya tuvo su bautismo de fuego en las difíciles aguas de la política bonaerense y, tras una derrota inicial, ahora lleva adelante una negociación que seguramente desembocará en la ley que su gobierno necesita.

Ver comentarios